Como Grano de Trigo, S. José Calasanz - Written by Archivo Calasanz on Martes, Noviembre 11, 2008 17:18 - 0 Comments

C.G.T. - C. 06 - Dejarse conducir

Calasanz preso

Calasanz preso

ÍNDICE

¨El camino para llegar a ser sabio y prudente en la escuela interior es hacerse a los ojos de los hombres como un tonto, dejándose guiar como un borriquillo. Esta es doctrina verdadera, pero como es contraria al sentido y a la prudencia humana, pocos la siguen y así se confirma la palabra de Cristo: ’Estrecho es el camino y pocos son los que entran por él’¨. (Calasanz: 3-12-1634)

(Calasanz en el día del Breve se dirige hacia el lugar donde se guarda el bu-rrito - blanco o negro, da igual- para cepillarlo y prepararlo para un próximo viaje. Aparecen él y otro escolapio dialogando por el escenario, caminando)

Niño: (irrumpe corriendo y chillando).
¡Padre José, Padre José!

Calas.:
Pero, ¿Qué ocurre?

Niño:
¡Padre José, Padre José!

(se detiene porque no le queda aire para respirar)

Calas.:
Descansa pequeño, ¿a qué viene tanta urgencia?

Niño:
El P. Camilo me ha enviado para que le diga que no hace falta que baje a la clase 7 porque necesita esta mañana para concluir las pruebas de lectura.

Calas.:
Gracias, pero ¿para eso tanto jaleo y precipitación, jovencito?

Niño: (con cierto candor e inocencia).
Pensé que si me daba prisa y bajaba antes de que usted subiera, se ahorraría el tener que volver a bajar. Lo siento, padre.

Calas.: (acercándose y tocándole la cabeza).
Gracias pequeño, que el señor te guarde ese corazón tan generoso y bueno que tienes, … y la potente garganta.

(el niño le sonríe. da media vuelta e inicia el regreso apresuradamente. Se detiene de repente y se gira para decir ingenuamente…)

Niño:
Ahora no hace falta correr, ¿verdad?

(provoca la risa de Calasanz y se retira caminando despacio)

P. Juan:
Padre, quisiera hablar con usted. Espero que no se confirmen los rumores, pero se oye decir que pronto nos van a llegar noticias nada halagüeñas del Vaticano. Se dice que nos van a poner dificultades para que sigamos adelante.

Calasanz:
Querido padre Juan, tenga la seguridad que si esta obra la lleva Dios y la protege nuestra madre María, nada que venga de los hombres, la hará desaparecer.

P. Juan:
Pero…, los hombres se equivocan y ya se sabe que hay muchos que no quieren que nuestra Obra para los pobres siga. Como en el caso del cardenal Julio Ro-ma que decía que si educábamos a los más pobres, ¿quién haría los trabajos más humildes?. Ellos quieren que los pobres sigan siendo pobres y además, sumisos a los poderosos.

Calasanz:
Querido padre Juan, tenga la seguridad que si esta obra la lleva Dios y la protege nuestra madre, María, nada que venga de los hombres podrá hacerla desaparecer.

P. Juan:
Pero,… los hombres se equivocan, y ya se sabe…

Calasanz:
Lo que deshagan los hombres, Dios se encargará de arreglarlo…

P. Juan: (Se detiene y mira con rabia contenida a Calasanz)
Padre José, usted siempre tan providencialista, pero mire los daños que nos ocasionó el P. Mario y el P. Esteban Cherubini a los que usted defendió siem-pre… ¡Ponga los pies en la tierra!

Calasanz:
P. Juan, el que sigue al Señor tiene la impresión de que le van quitando la vida sin pedirle permiso, pero la garantía de estar recuperando una nueva más plena y duradera, más auténtica… o ¿no le ocurre eso con los niños en clase? Recuerde, con los pies en la tierra, corazón y cabeza en el cielo.

P. Juan:
Usted siempre nos saca a relucir nuestra relación con los niños, pero las per-sonas mayores, nuestros propios hermanos escolapios son otra cosa, no sé, es distinto…

Calasanz:
Y si no es capaz de negar la presencia de Jesús en esos niños, ¿va a negar la presencia de Jesús en unos hermanos suyos llamados a esta mies fertilísima que en el fondo no sabían lo que hacían?

P. Juan: (se queda en silencio sin saber contestar y dándolo por imposible se despide)
Hasta luego padre…

Calasanz:
Vaya con Dios, hijo

(sonríe y continúa su camino hacia las clases)

Comienza la música de la siguiente canción.

Calasanz:
Es sorprendente ver que una obra es de Dios viviendo tanta persecución e incomprensión. Algo tan sencillo como dejar que hagamos nuestro trabajo con los niños…Qué preocupa? ¿qué mal hacemos? ¿a quién molestamos? (como si esperase respuesta del burro, se calla y lo acaricia). A veces también los hombres necesitamos la sencillez y mansedumbre de los que son como tú, ¿qué harías tú en mi lugar? Esperar, seguro. Los burritos sabéis ir por caminos difíciles con seguridad gracias a vuestra docilidad, a vuestro ritmo, sin que os agobien. Me gusta vuestra serenidad (dice al burro y comienza la música):

SI YO FUERA UN BURRITO

Calasanz:
Tus largas orejas largas que miran al cielo,
escuchan atentas la voz del Señor.
Tu cuello es ancho, largo y solemne
sostiene tu cabeza con dignidad.

Padre Juan:
sostiene tu cabeza con dignidad.

Calasanz:
Espaldas curtidas y muy trabajadas,
en ella los débiles descansarán.
Tus patas robustas .y ya encallecidas.

Padre Juan:
descubren las sendas que nadie encontró.

Calasanz:
descubren las sendas que nadie encontró.

Calasanz P. Juan Escolapios

¡Oh
confiad! La incertidumbre y el miedo ace-chan.
¡Sí, es así! ¡Sí, así es! ¡Sí eso es! El burro

¡Confiad! La desilusión y el temor nos ro-dean.
es nuestro mayor ejemplo de docilidad y sen-cillez.
La incertidumbre y el miedo ace-chan.
Un burro fiel. un burro que, tal como es él; sólo así él

Mas Calasanz dice: En María con-fiad.
conseguirá llegar a ser nuestro mayor ejemplo de…

Niño 1:
De docilidad y sencillez.

Calasanz:
Si yo fuera un burrito
no habría monte que se resistiera
a mi pisada y a mi presencia
que a uno aliente y a otro pueda
contarle de Dios,

Calasanz P. Juan Escolapios
Dios, Dios, La Buena Nueva. Contarle de Dios,

Dios Contarle de Dios.

Dios La incertidumbre ¡Sí, es así! ¡Sí, así es! ¡Sí eso es! El burro es

y el miedo acechan nuestro mayor ejemplo de docilidad y sencillez

La desilusión y el temor
nos rodean.

Calasanz:
Tus ojos negros han visto tu incierto pasado
y de los caminos quedan el polvo y los años.
¡Alégrate burrito mío!, que si has recorrido Europa
tus hijos tierras nuevas descubrirán

Niño 1:
donde a niños de Dios llevarán.

Escolapios:
donde a niños llevarán.

Calasanz:
Si yo fuera un burrito
dejaría cargar mi espalda
los mensajeros de la alegría
y los llevaría junto a los niños tristes
para darles:

Calasanz / Escolapios

amor, Para darles amor.
amor, Para darles amor.
amor, Para darles amor.



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