Ejercicios Espirituales (S. Ignacio de Loyola), Vida Espiritual - Written by Archivo Calasanz on Domingo, Diciembre 28, 2008 23:29 - 0 Comments

EJERCICIOS ESPÍRITUALES (Texto autógrafo) S. Ignacio de Loyola - Segunda semana

ÍNDICE

S. Ignacio de Loyola

S. Ignacio de Loyola

SEGUNDA-SEMANA

[91] EL LLAMAMIENTO DEL REY TEMPORAL
AYUDA A CONTEMPLAR LA VIDA DEL REY ETERNAL.

Oración. La oración preparatoria sea la sólita.

1º preámbulo. El primer preámbulo es
composición viendo el lugar, será aquí ver con la vista imaginativa sinagogas, vi-llas y castillos, por donde Christo nuestro Señor predicaba.

2º preámbulo. El 2:
demandar la gracia que quiero; será aquí pedir gracia a nuestro Señor para que no sea sordo a su llamamiento, mas presto y diligente para cumplir su sanctísima voluntad.

[92] 1º puncto. El primer puncto es
poner delante de mí un rey humano, eligido de mano de Dios nuestro Señor, a quien hacen reverencia y obedescen todos los príncipes y todos hombres chris-tianos.

[93] 2º puncto. El 2º:
mirar cómo este rey habla a todos los suyos, diciendo: Mi voluntad es de con-quistar toda la tierra de infieles; por tanto, quien quisiere venir comigo, ha de ser contento de comer como yo, y así de beber y vestir, etc.; asimismo ha de trabajar comigo en el día y vigilar en la noche, etcétera; porque así después tenga parte comigo en la victoria, como la ha tenido en los trabajos.

[94] 3º puncto. El 3:
considerar qué deben responder los buenos súbditos a rey tan liberal y tan humano: y, por consiguiente, si alguno no acceptase la petición de tal rey, quán-to sería digno de ser vituperado por todo el mundo y tenido por perverso caba-llero.

[95] En la 2ª parte.
La segunda parte deste exercicio consiste en aplicar el sobredicho exemplo del rey temporal a Christo nuestro Señor, conforme a los tres punctos dichos.

1º puncto. Y quanto al primer puncto,
si tal vocación consideramos del rey temporal a sus súbditos, quánto es cosa más digna de consideración ver a Christo nuestro Señor, rey eterno, y delante dél to-do el universo mundo, al qual y a cada uno en particular llama y dice: Mi volun-tad es de conquistar todo el mundo y todos los enemigos, y así entrar en la gloria de mi Padre; por tanto, quien quisiere venir comigo, ha de trabajar comigo, por-que siguiéndome en la pena, también me siga en la gloria.

[96] 2º puncto. El 2º:
considerar que todos los que tuvieren juicio y razón, offrescerán todas sus per-sonas al trabajo.

[97] 3º puncto. El 3º:
los que más se querrán affectar y señalar en todo servicio de su rey eterno y Se-ñor vniversal, no solamente offrescerán sus personas al trabajo, mas aun hacien-do contra su propia sensualidad y contra su amor carnal y mundano, harán obla-ciones de mayor estima y mayor momento, diciendo:

[98] Eterno Señor de todas las cosas, yo hago mi oblación, con vuestro favor y ayuda, delante vuestra infinita bondad, y delante vuestra Madre gloriosa, y de todos los sanctos y sanctas de la corte celestial, que yo quiero y deseo y es mi determinación deliberada, sólo que sea vuestro mayor servicio y alabanza, de imitaros en pasar todas injurias y todo vituperio y toda pobreza, así actual como spiritual, queriéndome vuestra sanctísima majestad elegir y rescibir en tal vida y estado.

[99] 1ª Nota.
Este exercicio se hará dos veces al día, es a saber, a la mañana en levantándose, y a una hora antes de comer o de cenar.

[100] 2ª Nota.
Para la segunda semana, y así para adelante, mucho aprovecha el leer algunos ratos en los libros de Imitatione Christi o de los Evangelios y de vidas de sanctos.

[101] EL PRIMERO DIA Y PRIMERA CONTEMPLACION ES
DE LA ENCARNACION,
Y CONTIENE EN SI LA ORACION PREPARATORIA, 3 PREAMBULOS Y 3 PUNCTOS Y UN COLOQUIO.

Oración. La sólita oración preparatoria.

[102] 1º preámbulo.
El primer preámbulo es traer la historia de la cosa que tengo de contemplar; que es aquí cómo las tres personas divinas miraban toda la planicia o redondez de todo el mundo llena de hombres, y cómo viendo que todos descendían al infier-no, se determina en la su eternidad que la segunda persona se haga hombre, pa-ra salvar el género humano, y así venida la plenitud de los tiempos, embiando al ángel san Gabriel a nuestra Señora, núm [262].

[103] 2º preámbulo. El 2:
composición viendo el lugar: aquí será ver la grande capacidad y redondez del mundo, en la qual están tantas y tan diversas gentes; asimismo, después, parti-cularmente la casa y aposentos de nuestra Señora, en la ciudad de Nazaret, en la provincia de Galilea.

[104] 3º preámbulo. El 3:
demandar lo que quiero: será aquí demandar conoscimiento interno del Señor, que por mí se ha hecho hombre, para que más le ame y le siga.

[105] Nota.
Conviene aquí notar que esta misma oración preparatoria sin mudarla, como está dicha en el principio, y los mismos tres preámbulos se han de hacer en esta se-mana y en las otras siguientes, mudando la forma, según la subiecta materia.

[106] 1º puncto. El primer puncto es
ver las personas, las unas y las otras; y
primero las de la haz de la tierra, en tanta diversidad, así en trajes como en ges-tos: unos blancos y otros negros, unos en paz y otros en guerra, unos llorando y otros riendo, unos sanos, otros enfermos, unos nasciendo y otros muriendo, et-cétera.
2º: ver y considerar las tres personas divinas como en el su solio real o throno de la su divina majestad, cómo miran toda la haz y redondez de la tierra y todas las gentes en tanta ceguedad, y cómo mueren y descienden al infierno.
3º: ver a nuestra Señora y al ángel que la saluda, y reflitir para sacar provecho de la tal vista.

[107] 2º puncto. El 2º:
oír lo que hablan las personas sobre la haz de la tierra, es a saber, cómo hablan unos con otros, cómo juran y blasfemian, etc.; asimismo lo que dicen las perso-nas divinas, es a saber: “Hagamos redempción del género humano”, etc.; y des-pués lo que hablan el ángel y nuestra Señora; y reflitir después, para sacar pro-vecho de sus palabras.

[108] 3º puncto. El 3º:
después mirar lo que hacen las personas sobre la haz de la tierra, así como herir, matar, ir al infierno, etc.; asimismo lo que hacen las personas divinas, es a saber, obrando la sanctísima incarnación, etc.; y asimismo lo que hacen el ángel y nuestra Señora, es a saber, el ángel haciendo su officio de legado, y nuestra Se-ñora humiliándose y haciendo gracias a la divina majestad, y después reflectir para sacar algún provecho de cada cosa destas.

[109] Coloquio.
En fin, hase de hacer un coloquio, pensando lo que debo hablar a las tres perso-nas divinas o al Verbo eterno encarnado o a la Madre y Señora nuestra pidiendo según que en sí sintiere, para más seguir e imitar al Señor nuestro, ansí nueva-mente encarnado, diciendo un Pater noster.

[110] LA SEGUNDA CONTEMPLACION ES
DEL NASCIMIENTO.

Oración. La sólita oración preparatoria.

[111] 1º preámbulo. El primer preámbulo es
la historia: y será aquí cómo desde Nazaret salieron nuestra Señora grávida quasi de nueve meses, como se puede meditar píamente asentada en una asna, y Jo-seph y una ancila, levando un buey, para ir a Bethlém, a pagar el tributo que Cé-sar echó en todas aquellas tierras, núm. [264].

[112] 2º preámbulo. El 2º:
composición viendo el lugar; será aquí con la vista imaginativa ver el camino desde Nazaret a Bethlém, considerando la longura, la anchura, y si llano o si por valles o cuestas sea el tal camino; asimismo mirando el lugar o espelunca del na-cimiento, quán grande, quán pequeño, quán baxo, quán alto, y cómo estaba aparejado.

[113] 3º preámbulo. El 3º
será el mismo y por la misma forma que fue en la precedente contemplación.

[114] 1º puncto. El primer puncto es
ver las personas, es a saber, ver a nuestra Señora y a Joseph y a la ancila y al ni-ño Jesú después de ser nascido, haciéndome yo un pobrecito y esclavito indigno, mirándolos, contemplándolos y sirviéndolos en sus neccessidades, como si pre-sente me hallase, con todo acatamiento y reverencia possible; y después reflec-tir en mí mismo para sacar algún provecho.

[115] 2º puncto. El 2º:
mirar, advertir y contemplar lo que hablan; y reflitiendo en mí mismo, sacar al-gún provecho.

[116] 3º puncto. El 3º:
mirar y considerar lo que hacen, así como es el caminar y trabajar, para que el Señor sea nascido en summa pobreza, y a cabo de tantos trabajos, de hambre, de sed, de calor y de frío, de injurias y afrentas, para morir en cruz; y todo esto por mí; después reflitiendo sacar algún provecho spiritual.

[117] Coloquio.
Acabar con un coloquio, así como en la precedente contemplación y con un Pater noster.

[118] LA TERCERA CONTEMPLACION SERA
REPETICION DEL PRIMERO Y 2º EXERCICIO.

Después de la oración preparatoria y de los tres preámbulos se hará la repetición del primero y segundo exercicio, notando siempre algunas partes más principa-les, donde haya sentido la persona algún conoscimiento, consolación o desola-ción, haciendo asimismo un coloquio al fin y un Pater noster.

[119] En esta repetición y en todas las siguientes se llevará la misma orden de proceder que se llevaba en las repeticiones de la primera semana, mudando la materia y guardando la forma.

[120] LA QUARTA CONTEMPLACION SERA
REPETICION DE LA 1ª Y 2ª,
DE LA MISMA MANERA QUE SE HIZO EN LA SOBREDICHA REPETICION.

[121] LA QUINTA SERA
TRAER LOS CINCO SENTIDOS SOBRE LA PRIMERA Y SEGUNDA CONTEMPLACION.

Oración. Después de la oración preparatoria y de los tres preámbulos, aprovecha el pasar de los cinco sentidos de la imaginación por la 1ª y 2ª contemplación de la manera siguiente.

[122] 1º puncto. El primer puncto es
ver las personas con la vista imaginativa, meditando y contemplando en particu-lar sus circunstancias, y sacando algún provecho de la vista.

[123] 2º puncto. El 2º:
oír con el oído lo que hablan o pueden hablar, y reflitiendo en sí mismo, sacar dello algún provecho.

[124] 3º puncto. El 3º:
oler y gustar con el olfato y con el gusto la infinita suavidad y dulzura de la divi-nidad del ánima y de sus virtudes y de todo, según fuere la persona que se con-templa, reflitiendo en sí mismo y sacando provecho dello.

[125] 4º puncto. El quarto:
tocar con el tacto, así como abrazar y besar los lugares donde las tales personas pisan y se asientan, siempre procurando de sacar provecho dello.

[126] Coloquio.
Acabarse ha con un coloquio, como en la primera y segunda contemplación, y con un Pater noster.

[127] 1ª nota. Primera nota:
es de advertir para toda esta semana y las otras siguientes, que solamente tengo de leer el misterio de la contemplación que inmediate tengo de hacer, de mane-ra que por entonces no lea ningún misterio que aquel día o en aquella hora no haya de hacer, porque la consideración de un misterio no estorbe a la considera-ción del otro.

[128] 2ª nota. La 2ª:
el primer exercicio de la encarnación se hará a la media noche; el 2º en amanes-ciendo; el 3º a la hora de missa; el 4º a la hora de vísperas, y el 5º antes de la hora de cenar, estando por espacio de una hora en cada uno de los cinco exerci-cios; y la misma horden se llevará en todo lo siguiente.

[129] 3ª nota. La 3ª:
es de advertir que si la persona que hace los exercicios es viejo o débil, o aun-que fuerte, si de la 1ª semana a quedado en alguna manera débil, es mejor que en esta 2ª semana a lo menos algunas veces no se levantando a media noche, hacer a la mañana una contemplación, y otra a la hora de missa, y otra antes de comer, y sobre ellas una repetición a la hora de vísperas, y después el traer de los sentidos antes de cena.

[130] 4ª nota. La quarta:
en esta segunda semana, en todas las diez addiciones, que se dixeron en la pri-mera semana, se han de mudar la 2ª, la 6ª, la 7ª, y en parte la 10ª. En la segun-da será luego en despertándome poner enfrente de mí la contemplación que tengo de hacer, deseando más conoscer el Verbo eterno encarnado, para más le servir y seguir. Y la 6ª será traer en memoria freqüentemente la vida y misterios de Christo nuestro Señor, comenzando de su encarnación hasta el lugar o miste-rio que voy contemplando. Y la 7ª será que tanto se debe guardar en tener obs-curidad o claridad, usar de buenos temporales o diversos, quanto sintiere que le puede aprovechar y ayudar para hallar lo que desea la persona que se exercita. Y en la 10ª addición el que se exercita se debe haber según los misterios que contempla; porque algunos piden penitencia, y otros no; de manera que se hagan todas las diez addiciones con mucho cuidado.

[131] 5ª nota. La quinta nota:
en todos los exercicios, dempto en el de la media noche y en el de la mañana, se tomará el equivalente de la 2ª addición, de la manera que se sigue: luego en acordándome que es hora del exercicio que tengo de hacer, antes que me vaya, poniendo delante de mí a donde voy y delante de quién, resumiendo un poco el exercicio que tengo de hacer, y después haciendo la 3ª addición entraré en el exercicio.

[132] 2º día. El segundo día,
tomar por primera y segunda contemplación la presentación en el templo, núm. [268], y la huyda como en destierro a Egipto, núm. [269], y sobre estas dos con-templaciones se harán dos repeticiones y el traer de los cinco sentidos sobre ellas de la misma manera que se hizo el día precedente.

[133] Notal.
Algunas veces aprovecha, aunque el que se exercita sea recio y dispuesto, el mudarse desde este 2º día hasta el 4º inclusive para mejor hallar lo que desea, tomando sola una contemplación en amaneciendo y otra a la hora de missa, y repetir sobre ellas a la hora de vísperas, y traer los sentidos antes de cena.

[134] 3º día. El tercero día,
cómo el niño Jesú era obediente a sus padres en Nazaret, núm. [271], y cómo después le hallaron en el templo, núm. [272] y así consequenter hacer las dos repeticiones y traer los cinco sentidos.

[135] PREAMBULO PARA CONSIDERAR ESTADOS.

Preámbulo.
Ya considerando el exemplo que Christo nuestro Señor nos ha dado para el
primer estado, que es en custodia de los mandamientos, siendo él en obediencia a sus padres, y asimismo para
el 2º, que es de perfección evangélica, quando quedó en el templo, dexando a su padre adoptivo y a su madre natural, por vacar en puro servicio de su Padre eternal; comenzaremos juntamente contemplando su vida, a investigar y a de-mandar en qué vida o estado de nosotros se quiere servir su divina majestad; y assí para alguna introducción dello, en el primer exercicio siguiente veremos la intención de Christo nuestro Señor y, por el contrario, la del enemigo de natura humana; y cómo nos debemos disponer para venir en perfección en cualquier es-tado o vida que Dios nuestro Señor nos diere para elegir.

[136] El quarto día,
Meditación de dos banderas,
la una de Christo, summo capitán y Señor nuestro;
la otra de Lucifer, mortal enemigo de nuestra humana natura.

La sólita oración preparatoria.

[137] 1º preámbulo. El primer preámbulo es
la historia: será aquí cómo Christo llama y quiere a todos debaxo de su bandera, y Lucifer, al contrario, debaxo de la suya.

[138] 2º preámbulo. El 2º:
composición viendo el lugar; será aquí ver un gran campo de toda aquella región de Hierusalén, adonde el summo capitán general de los buenos es Christo nues-tro Señor; otro campo en región de Babilonia, donde el caudillo de los enemigos es Lucifer.

[139] 3º preámbulo. El 3º:
demandar lo que quiero; y será aquí pedir conoscimiento de los engaños del mal caudillo y ayuda para dellos me guardar, y conoscimiento de la vida verdadera que muestra el summo y verdadero capitán, y gracia para le imitar.

[140] 1º puncto. El primer puncto es
imaginar así como si se asentase el caudillo de todos los enemigos en aquel gran campo de Babilonia, como en una grande cáthedra de fuego y humo, en figura horrible y espantosa.

[141] 2º puncto. El 2º:
considerar cómo hace llamamiento de inumerables demonios y cómo los esparce a los unos en tal ciudad y a los otros en otra, y así por todo el mundo, no dexan-do provincias, lugares, estados, ni personas algunas en particular.

[142] 3º puncto. El 3º:
considerar el sermón que les hace, y cómo los amonesta para echar redes y ca-denas; que primero hayan de tentar de cobdicia de riquezas, como suele, ut in pluribus, para que más fácilmente vengan a vano honor del mundo, y después a crescida soberuia; de manera que
el primer escalón sea de riquezas,
el 2º de honor,
el 3º de soberuia, y
destos tres escalones induce a todos los otros vicios.

[143] Assí por el contrario se ha de imaginar del summo y verdadero capitán, que es Christo nuestro Señor.

[144] 1º puncto. El primer puncto es
considerar cómo Christo nuestro Señor se pone en un gran campo de aquella re-gión de Hierusalén en lugar humilde, hermoso y gracioso.

[145] 2º puncto. El 2º:
considerar cómo el Señor de todo el mundo escoge tantas personas, apóstoles, discípulos, etc., y los envía por todo el mundo, esparciendo su sagrada doctrina por todos estados y condiciones de personas.

[146] 3º puncto. El 3º:
considerar el sermón que Christo nuestro Señor hace a todos sus siervos y ami-gos, que a tal jornada envía, encomendándoles que a todos quieran ayudar en traerlos,
primero a summa pobreza spiritual, y si su divina majestad fuere servida y los quisiere elegir, no menos a la pobreza actual;
2º, a deseo de oprobrios y menosprecios, porque destas dos cosas se sigue la humildad; de manera que sean tres escalones: el primero, pobreza contra rique-za; el 2º, oprobrio o menosprecio contra el honor mundano;
el 3º, humildad contra la soberuia; y destos tres escalones induzgan a todas las otras virtudes.

[147] Coloquio.
Un coloquio a nuestra Señora, porque me alcance gracia de su hijo y Señor, para que yo sea recibido debaxo de su bandera, y primero en summa pobreza espiri-tual, y si su divina majestad fuere servido y me quisiere elegir y rescibir, no me-nos en la pobreza actual; 2º, en pasar oprobrios y injurias por más en ellas le imitar, sólo que las pueda pasar sin peccado de ninguna persona ni displacer de su divina majestad, y con esto una Ave María. 2º coloquio. Pedir otro tanto al Hijo, para que me alcance del Padre, y con esto decir Anima Christi. 3º coloquio. Pedir otro tanto al Padre, para que él me lo conceda, y decir un Pater noster.

[148] Nota.
Este exercicio se hará a media noche y después otra vez a la mañana, y se harán dos repeticiones deste mismo a la hora de missa y a la hora de vísperas, siempre acabando con los tres coloquios de nuestra Señora, del Hijo y del Padre. Y el de los binarios que se sigue a la hora antes de cenar.

[149] Cuarto día. El mismo quarto día se
haga meditación de tres binarios de hombres, para habrazar el mejor.

Oración. La sólita oración preparatoria.

[150] 1º preámbulo. El primer preámbulo es
la historia, la qual es de tres binarios de hombres, y cada uno dellos ha adqueri-do diez mil ducados, no pura o débitamente por amor de Dios, y quieren todos salvarse y hallar en paz a Dios nuestro Señor, quitando de sí la gravedad e impe-dimento que tienen para ello en la affectión de la cosa acquisita.

[151] 2º preámbulo. El 2º:
composición viendo el lugar: será aquí ver a mí mismo, cómo estoy delante de Dios nuestro Señor y de todos sus sanctos, para desear y conoscer lo que sea más grato a la su divina bondad.

[152] 3º preámbulo. El 3º:
demandar lo que quiero: aquí será pedir gracia para elegir lo que más a gloria de su divina majestad y salud de mi ánima sea.

[153] 1º binario. El primer binario
querría quitar el affecto que a la cosa acquisita tiene, para hallar en paz a Dios nuestro Señor, y saberse salvar, y no pone los medios hasta la hora de la muerte.

[154] 2º binario. El 2º
quiere quitar el affecto, mas ansí le quiere quitar, que quede con la cosa acqui-sita, de manera que allí venga Dios donde él quiere, y no determina de dexarla, para ir a Dios, aunque fuesse el mejor estado para él.

[155] 3º binario. El 3º
quiere quitar el affecto, mas ansí le quiere quitar, que también no le tiene af-fección a tener la cosa acquisita o no la tener, sino quiere solamente quererla o no quererla, según que Dios nuestro Señor le pondrá en voluntad, y a la tal per-sona le parescerá mejor para servicio y alabanza de su divina majestad; y, entre-tanto quiere hacer cuenta que todo lo dexa en affecto, poniendo fuerza de no querer aquello ni otra cosa ninguna, si no le moviere sólo el servicio de Dios nuestro Señor, de manera que el deseo de mejor poder servir a Dios nuestro Se-ñor le mueva a tomar la cosa o dexarla.

[156] 3 coloquios.
Hacer los mismos tres coloquios que se hicieron en la contemplación precedente de las dos banderas [147].

[157] Nota.
Es de notar que quando nosotros sintimos affecto o repugnancia contra la pobre-za actual, quando no somos indiferentes a pobreza o riqueza, mucho aprovecha para extinguir el tal affecto desordenado, pedir en los coloquios (aunque sea co-ntra la carne) que el Señor le elija en pobreza actual; y que él quiere, pide y su-plica, sólo que sea servicio y alabanza de la su divina bondad.

[158] Quinto día. EL QUINTO DIA,
contemplación sobre la partida de Christo nuestro Señor desde Nazaret al río Jordán, y cómo fue bautizado, núm. [273].

[159] 1ª nota.
Esta contemplación se hará una vez a la media noche, y otra vez a la mañana, y dos repeticiones sobre ella a la hora de missa y vísperas, y antes de cena traer sobre ella los cinco sentidos; en cada uno destos cinco exercicios preponiendo la sólita oración preparatoria y los tres preámbulos según que de todo esto está de-clarado en la contemplación de la incarnación y del nascimiento, y acabando con los tres coloquios de los tres binarios, o según la nota que se sigue después de los binarios.

[160] 2ª nota.
El examen particular después de comer y después de cenar se hará sobre las fal-tas y negligencias cerca los exercicios y addiciones deste día, y así en los que se siguen.

[161] Sexto día. EL SEXTO DIA,
contemplación cómo Christo nuestro Señor fue desde el río Jordán al desierto inclusive, llevando en todo la misma forma que en el quinto.

Séptimo día. EL SEPTIMO DIA,
cómo sancto Andrés y otros siguieron a Christo nuestro Señor, núm. [275].

Octavo día. EL OCTAVO,
del sermón del monte, que es de las ocho bienaventuranzas, núm. [278].

Nono día. EL NONO,
cómo Christo nuestro Señor aparesció a sus discípulos sobre las ondas de la mar, núm. [279].

Décimo día. EL DECIMO,
cómo el Señor predicaba en el templo, núm. [288].

Undécimo día. EL UNDECIMO,
de la resurrección de Lázaro, núm. [285].

Duodécimo día. EL DUODECIMO,
del día de ramos, núm. [287].

[162] 1ª nota. La primera nota es
que en las contemplaciones desta segunda semana, según que cada uno quiere poner tiempo o según que se aprovechare, puede alongar o abreviar. Si alongar, tomando los misterios de la visitación de nuestra Señora a sancta Elisabet, los pastores, la circuncisión del niño Jesú, y los tres reys, y así de otros; y si abre-viar, aun quitar de los que están puestos; porque esto es dar una introducción y modo para después mejor y más cumplidamente contemplar.

[163] 2ª nota. La 2ª:
la materia de las elecciones se comenzará desde la contemplación de Nazaret a Jordán, tomando inclusive, que es el quinto día, según que se declara en lo si-guiente.

[164] 3ª nota. La 3ª:
antes de entrar en las elecciones, para hombre affectarse a la vera doctrina de Christo nuestro Señor, aprovecha mucho considerar y advertir en las siguientes tres maneras de humildad, y en ellas considerando a ratos por todo el día, y asi-mismo haciendo los coloquios según que adelante se dirá.

[165] 1ª humildad. La primera manera de humildad es
necessaria para la salud eterna, es a saber, que así me baxe y así me humille quanto en mí sea possible, para que en todo obedesca a la ley de Dios nuestro Señor, de tal suerte que aunque me hiciesen Señor de todas las cosas criadas en este mundo, ni por la propia vida temporal, no sea en deliberar de quebrantar un mandamiento, quier divino, quier humano, que me obligue a peccado mortal.

[166] 2ª humildad. La 2ª es más perfecta humildad que la primera, es a saber, si yo me hallo en tal puncto que no quiero ni me afecto más a tener riqueza que pobreza, a querer honor que deshonor, a desear vida larga que corta, siendo igual servicio de Dios nuestro Señor y salud de mi ánima; y, con esto, que por to-do lo criado ni porque la vida me quitasen, no sea en deliberar de hacer un pec-cado venial.

[167] 3ª humildad. La 3ª es
humildad perfectíssima, es a saber, quando incluyendo la primera y segunda, siendo igual alabanza y gloria de la divina majestad, por imitar y parescer más actualmente a Christo nuestro Señor, quiero y elijo más pobreza con Christo po-bre que riqueza, oprobrios con Christo lleno dellos que honores, y desear más de ser estimado por vano y loco por Christo que primero fue tenido por tal, que por sabio ni prudente en este mundo.

[168] Nota.
Assí para quien desea alcanzar esta tercera humildad, mucho aprovecha hacer los tres coloquios de los binarios ya dichos, pidiendo que el Señor nuestro le quiera elegir en esta tercera mayor y mejor humildad, para más le imitar y ser-vir, si igual o mayor servicio y alabanza fuere a la su divina majestad.

SOBRE-LA-ELECCION

[169] PREAMBULO PARA HACER ELECCION.

1º puncto.
En toda buena elección, en quanto es de nuestra parte, el ojo de nuestra inten-ción debe ser simple, solamente mirando para lo que soy criado, es a saber, para alabanza de Dios nuestro Señor y salvación de mi ánima; y así cualquier cosa que yo eligiere, debe ser a que me ayude para al fin para que soy criado, no orde-nando ni trayendo el fin al medio, mas el medio al fin; así como acaece que mu-chos eligen primero casarse, lo qual es medio, y secundario servir a Dios nuestro Señor en el casamiento, el qual servir a Dios es fin. Assimismo hay otros que pri-mero quieren haber beneficios y después servir a Dios en ellos. De manera que éstos no van derechos a Dios, mas quieren que Dios venga derecho a sus affec-ciones desordenadas y, por consiguiente, hacen del fin medio y del medio fin. De suerte que lo que habían de tomar primero, toman postrero; porque primero hemos de poner por obiecto querer servir a Dios, que es el fin y secundario to-mar beneficio o casarme, si más me conviene, que es el medio para el fin; así ninguna cosa me debe mover a tomar los tales medios o a privarme dellos, sino sólo el servicio y alabanza de Dios nuestro Señor y salud eterna de mi ánima.

[170] PARA TOMAR NOTICIA DE QUE COSAS SE DEBE HACER ELECCION, Y CONTIENE EN SI CUATRO PUNCTOS Y UNA NOTA.

1º puncto. El primer puncto:
es necessario que todas cosas, de las quales queremos hacer elección, sean indi-ferentes o buenas en sí, y que militen dentro de la sancta madre Iglesia hierár-chica, y no malas ni repugnantes a ella.

[171] 2º puncto. Segundo:
hay unas cosas que caen debaxo de elección inmutable, así como son sacerdocio, matrimonio, etc.; hay otras que caen debaxo de elección mutable, assí como son tomar beneficios o dexarlos, tomar bienes temporales o lanzallos.

[172] 3º puncto. Tercero:
en la elección inmutable, que ya una vez se ha hecho elección, no hay más que elegir, porque no se puede desatar, así como es matrimonio, sacerdocio, etc. Só-lo es de mirar que si no ha hecho elección debida y ordenadamente, sin affec-ciones dessordenadas, arepentiéndose procure hacer buena vida en su elección; la qual elección no parece que sea vocación divina, por ser elección desordenada y oblica, como muchos en esto yerran haciendo de oblica o de mala elección vo-cación divina; porque toda vocación divina es siempre pura y limpia, sin mixtión de carne ni de otra affección alguna dessordenada.

[173] 4º puncto. Quarto:
si alguno a hecho elección debida y ordenadamente de cosas que están debajo de elección mutable, y no llegando a carne ni a mundo, no hay para qué de nue-vo haga elección, mas en aquélla perficionarse quanto pudiere.

[174] Nota.
Es de advertir que si la tal elección mutable no se ha hecho sincera y bien orde-nada, entonces aprovecha hacer la elección debidamente, quien tubiere deseo que dél salgan fructos notables y muy apacibles a Dios nuestro Señor.

[175] TRES TIEMPOS PARA HACER SANA Y BUENA ELECCION EN CADA UNO DELLOS.

1º tiempo. El primer tiempo es
quando Dios nuestro Señor así mueve y atrae la voluntad, que sin dubitar ni po-der dubitar, la tal ánima devota sigue a lo que es mostrado; assí como San Pablo y San Matheo lo hicieron en seguir a Christo nuestro Señor

[176] 2º tiempo. El segundo:
quando se toma asaz claridad y cognoscimiento, por experiencia de consolatio-nes y dessolaciones, y por experiencia de discreción de varios espíritus.

[177] 3º tiempo. El tercero tiempo es
tranquilo, considerando primero para qué es nascido el hombre, es a saber, para alabar a Dios nuestro Señor y salvar su ánima, y esto deseando elije por medio una vida o estado dentro de los límites de la Iglesia, para que sea ayudado en servicio de su Señor y salvación de su ánima. Dixe tiempo tranquillo quando el ánima no es agitada de varios spíritus y usa de sus potencias naturales líbera y tranquilamente.

[178] Si en el primero o segundo tiempo no se hace elección, síguense cerca este tercero tiempo dos modos para hacerla.

EL PRIMER MODO PARA HACER SANA Y BUENA ELECCION CONTIENE EN SI SEIS PUNCTOS.

1º puncto. El primer puncto es
proponer delante la cosa sobre que quiero hacer elección, así como un officio o beneficio para tomar o dexar, o de otra cualquier cosa que cae en elección mu-table.

[179] 2º puncto. Segundo:
es menester tener por obiecto el fin para que soy criado, que es para alabar a Dios nuestro Señor y salvar mi ánima; y con esto hallarme indiferente sin affec-ción alguna dessordenada, de manera que no esté más inclinado ni affectado a tomar la cosa propuesta, que a dexarla, ni más a dexarla que a tomarla; mas que me halle como en medio de un peso para seguir aquello que sintiere ser más en gloria y alabanza de Dios nuestro Señor y salvación de mi ánima.

[180] 3º puncto. Tercero:
pedir a Dios nuestro Señor quiera mover mi voluntad y poner en mi ánima lo que yo debo hacer acerca de la cosa propósita, que más su alabanza y gloria sea, dis-curriendo bien y fielmente con mi entendimiento y eligiendo conforme su sanctí-sima y beneplácita voluntad.

[181] 4º puncto. Quarto:
considerar raciocinando quántos cómmodos o provechos se me siguen con el te-ner el officio o beneficio propuesto, para sola la alabanza de Dios nuestro Señor y salud de mi ánima; y, por el contrario, considerar assimismo los incómodos y peligros que hay en el tener. Otro tanto haciendo en la segunda parte, es a sa-ber, mirar los cómodos y provechos en el no tener; y assimismo por el contrario, los incómodos y peligros en el mismo no tener.

[182] 5º puncto. Quinto:
después que así he discurrido y raciocinado a todas partes sobre la cosa propósi-ta, mirar dónde más la razón se inclina, y así según la mayor moción racional, y no moción alguna sensual, se debe hacer deliberación sobre la cosa propósita.

[183] 6º puncto. Sexto:
hecha la tal elección o deliberación, debe ir la persona que tal ha hecho, con mucha diligencia, a la oración delante de Dios nuestro Señor y offrescerle la tal elección para que su divina majestad la quiera rescibir y confirmar, siendo su mayor servicio y alabanza.

[184] EL SEGUNDO MODO PARA HACER SANA Y BUENA ELECCION CONTIENE EN SI CUATRO REGLAS Y UNA NOTA.

1ª regla. La primera es
que aquel amor que me mueve y me hace elegir la tal cosa, descienda de arriba del amor de Dios, de forma que el que elige sienta primero en sí que aquel amor más o menos que tiene a la cosa que elige es sólo por su Criador y Señor.

[185] 2ª regla. La 2ª:
mirar a un hombre que nunca he visto ni conoscido, y desseando yo toda su per-fección, considerar lo que yo le diría que hiciese y eligiese para mayor gloria de Dios nuestro Señor y mayor perfección de su ánima, y haciendo yo asimismo, guardar la regla que para el otro pongo.

[186] 3ª regla. La 3ª:
considerar como si estuviese en el artículo de la muerte, la forma y medida que entonces querría haber tenido en el modo de la presente elección, y reglándome por aquella, haga en todo la mi determinación.

[187] 4ª regla. La 4ª:
mirando y considerando cómo me hallaré el día del juicio, pensar cómo entonces querría haber deliberado acerca la cosa presente; y la regla que entonces que-rría haber tenido, tomarla agora, porque entonces me halle con entero placer y gozo.

[188] Nota.
Tomadas las reglas sobredichas para mi salud y quietud eterna, haré mi elección y oblación a Dios nuestro Señor, conforme al sexto puncto del primer modo de hacer elección.

[189] PARA ENMENDAR Y REFORMAR LA PROPIA VIDA Y ESTADO.

Es de advertir que acerca de los que están constituidos en prelatura o en matri-monio (quier abunden mucho de los bienes temporales, quier no), donde no tie-nen lugar o muy prompta voluntad para hacer elección de las cosas que caen de-baxo de elección mutable, aprovecha mucho, en lugar de hacer elección, dar forma y modo de enmendar y reformar la propia vida y estado de cada uno de-llos, es a saber, poniendo su creación, vida y estado para gloria y alabanza de Dios nuestro Señor y salvación de su propia ánima. Para venir y llegar a este fin, debe mucho considerar y ruminar por los exercicios y modos de elegir, según que está declarado, quánta casa y familia debe tener, cómo la debe regir y gobernar, cómo la debe enseñar con palabra y con exemplo; asimismo de sus facultades quánta debe tomar para su familia y casa, y quánta para dispensar en pobres y en otras cosas pías, no queriendo ni buscando otra cosa alguna sino en todo y por todo mayor alabanza y gloria de Dios nuestro Señor. Porque piense cada uno que tanto se aprovechará en todas cosas spirituales, quanto saliere de su proprio amor, querer y interesse.



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