Ejercicios Espirituales (S. Ignacio de Loyola), Vida Espiritual - Written by Archivo Calasanz on Domingo, Diciembre 28, 2008 23:38 - 0 Comments

EJERCICIOS ESPÍRITUALES (Texto autógrafo) S. Ignacio de Loyola - Tercera semana

ÍNDICE

S. Ignacio de Loyola

S. Ignacio de Loyola

TERCERA-SEMANA

[190] 1º día.
LA PRIMERA CONTEMPLACION, A LA MEDIA NOCHE, ES
COMO CHRISTO NUESTRO SEÑOR FUE DESDE BETHANIA PARA HIERUSALEN A LA UL-TIMA CENA INCLUSIVE,
NUM. [289], Y CONTIENE EN SI LA ORACION PREPARATORIA, 3 PREAMBULOS, 6 PUNCTOS Y UN COLOQUIO.

Oración. La sólita oración preparatoria.

[191] 1º preámbulo.
El primer preámbulo es traer la historia, que es aquí cómo Christo nuestro Señor desde Bethania envió dos discípulos a Hierusalém a aparejar la cena, y después él mismo fue a ella con los otros discípulos; y cómo después de haber comido el cordero pascual y haber cenado, les lavó los pies, y dio su sanctíssimo cuerpo y preciosa sangre a sus discípulos, y les hizo un sermón después que fue Judas a vender a su Señor.

[192] 2º preámbulo. El segundo,
composición viendo el lugar: será aquí considerar el camino desde Bethania a Hierusalém, si ancho, si angosto, si llano, etcétera. Asimismo el lugar de la cena, si grande, si pequeño, si de una manera o si de otra.

[193] 3º preámbulo. El tercero,
demandar lo que quiero: será aquí dolor, sentimiento y confussión, porque por mis peccados va el Señor a la passión.

[194] 1º puncto. El primer puncto es
ver las personas de la cena, y reflitiendo en mí mismo, procurar de sacar algún provecho dellas.

2º puncto. El segundo:
oír lo que hablan, y asimismo sacar algún provecho dello.

3º puncto.
El 3: mirar lo que hacen y sacar algún provecho.

[195] 4º puncto. El 4:
considerar lo que Christo nuestro Señor padesce en la humanidad o quiere pa-descer, según el paso que se contempla; y aquí comenzar con mucha fuerza y es-forzarme a doler, tristar y llorar, y así trabaxando por los otros punctos que se siguen.

[196] 5º puncto. El 5:
considerar cómo la Divinidad se esconde es a saber, cómo podría destruir a sus enemigos, y no lo hace, y cómo dexa padescer la sacratíssima humanidad tan crudelíssimamente.

[197] 6º puncto. El sexto:
considerar cómo todo esto padesce por mis peccados, etcétera, y qué debo yo hacer y padescer por él.

[198] Coloquio. Acabar con un coloquio a Christo nuestro Señor, y al fin con un Pater noster.

[199] Nota.
Es de advertir, como antes y en parte está declarado, que en los coloquios de-bemos de razonar y pedir según la subiecta materia, es a saber, según que me hallo tentado o consolado, y según que deseo haber una virtud o otra, según que quiero disponer de mí a una parte o a otra, según que quiero dolerme o gozarme de la cosa que contemplo, finalmente pidiendo aquello que más efficazmente cerca algunas cosas particulares desseo; y desta manera puede hacer un sólo co-loquio a Christo nuestro Señor o si la materia o la devoción le conmueve, puede hacer tres coloquios, uno a la Madre, otro al Hijo, otro al Padre, por la misma forma que está dicho en la segunda semana en la meditación de los dos binarios, con la nota que se sigue a los binarios.

[200] SEGUNDA CONTEMPLACION A LA MAÑANA SERA
DESDE LA CENA AL HUERTO INCLUSIVE.

Oración. La sólita oración preparatoria.

[201] 1º preámbulo.
El primer preámbulo es la historia: y será aquí, cómo Christo nuestro Señor des-cendió con sus once discípulos desde el monte Sión, donde hizo la cena, para el valle de Iosaphar dexando los ocho en una parte del valle y los otros tres en una parte del huerto, y poniéndose en oración suda sudor como gotas de sangre; y después que tres veces hizo oración al Padre, y despertó a sus tres discípulos, y después que a su voz cayeron los enemigos, y Judas dándole la paz y San Pedro derrocando la oreja a Malco, y Christo poniéndosela en su lugar, seyendo preso como malhechor, le llevan el valle abajo y después la cuesta arriba para la casa de Anás.

[202] 2º preámbulo. El segundo es
ver el lugar: será aquí considerar el camino desde monte Sión al valle de Josap-har, y ansimismo el huerto, si ancho, si largo, si de una manera, si de otra.

[203] 3º preámbulo. El tercero es demandar lo que quiero, lo qual es propio de demandar en la passión, dolor con Christo doloroso, quebranto con Christo que-brantado, lágrimas, pena interna de tanta pena que Christo passó por mí.

[204] 1ª nota.
En esta segunda contemplación, después que está puesta la oración preparatoria con los tres preámbulos ya dichos, se terná la misma forma de proceder por los punctos y coloquio que se tuvo en la primera contemplación de la cena; y a la hora de missa y vísperas, se harán dos repeticiones sobre la primera y segunda contemplación, y después antes de cena se traerán los sentidos sobre las dos so-bredichas contemplaciones, siempre preponiendo la oración preparatoria y los tres preámbulos, según la subiecta materia, de la misma forma que está dicho y declarado en la segunda semana.

[205] 2ª nota.
Según la edad, disposición y temperatura ayuda a la persona que se exercita, hará cada día los cinco exercicios o menos.

[206] 3ª nota.
En esta tercera semana se mudarán en parte la segunda y sexta addición; la se-gunda será, luego en despertándome, poniendo delante de mí a donde voy y a qué, resumiendo un poco la contemplación que quiero hacer, según el misterio fuere esforzándome, mientras me levanto y me visto, en entristecerme y doler-me de tanto dolor y de tanto padescer de Christo nuestro Señor. La sexta se mu-dará no procurando de traer pensamientos alegres, aunque buenos y sanctos, así como son de resurrección y de gloria, mas antes induciendo a mí mismo a dolor y a pena y quebranto, trayendo en memoria freqüente los trabajos, fatigas y dolo-res de Christo nuestro Señor, que passó desde el puncto que nasció hasta el mis-terio de la passión en que al presente me hallo.

[207] 4ª nota.
El examen particular sobre los exercicios y addiciones presentes se hará, así co-mo se ha hecho en la semana passada.

[208] 2º día.
EL SEGUNDO DIA a la media noche, la contemplación será desde el huerto a casa de Anás, inclusive, núm. [291], y a la mañana de casa de Anás a casa de Cayphás, inclusive, núm. [292], después las dos repetitiones y el traer de los sentidos, se-gún que está ya dicho.

3º día.
EL TERCERO DIA a la media noche, de casa de Caypfás a Pilato, inclusive, núm. [293], y a la mañana de Pilato a Herodes, inclusive, núm. [294], y después las repeticiones y sentidos por la misma forma que está ya dicho.

4º día.
EL QUARTO DIA a la media noche, de Herodes a Pilato, núm. [295], haciendo y contemplando hasta la mitad de los misterios de la misma casa de Pilato, y des-pués, en el exercicio de la mañana, los otros misterios que quedaron de la mis-ma casa, y las repeticiones y los sentidos como está dicho.

5º día.
EL QUINTO DIA a la media noche, de casa de Pilato hasta ser puesto en crux, núm. [296], y a la mañana, desde que fue alzado en crux hasta que espiró, núm. [297], después las dos repeticiones y los sentidos.

6º día.
EL SEXTO DIA a la media noche, desde la crux, descendiéndole hasta el monu-mento exclusive, núm [298], y a la mañana, desde el monumento inclusive hasta la casa donde Nuestra Señora fue después de sepultado su Hijo.

7º día.
EL SEPTIMO DIA, contemplación de toda la pasión junta en el exercicio de la me-dia noche y de la mañana, y en lugar de las dos repeticiones y de los sentidos, considerar todo aquel día, quanto más freqüente podrá, cómo el cuerpo sacratís-simo de Christo nuestro Señor quedó desatado y apartado del ánima, y dónde y cómo sepultado. Asimismo considerando la soledad de Nuestra Señora con tanto dolor y fatiga; después, por otra parte, la de los discípulos.

[209] Nota.
Es de notar que quien más se quiere alargar en la passión, ha de tomar en cada contemplación menos misterios, es a saber, en la primera contemplación sola-mente la cena; en la 2ª el lavar los pies; en la 3ª el darles el sacramento; en la 4ª el sermón que Christo les hizo, y assí por las otras contemplaciones y miste-rios. Asimismo, después de acabada la passión, tome un día entero la mitad de toda la passión, y el 2 día la otra mitad, y el 3 día toda la pasión. Por el contra-rio, quien quisiere más abreviar en la passión, tome a la media noche la cena; a la mañana, el huerto; a la hora de missa, la casa de Anás; a la hora de vísperas, la casa de Cayphás; en lugar de la hora antes de cena, la casa de Pilato; de ma-nera que no haciendo repeticiones ni el traer de los sentidos, haga cada día cin-co exercicios distinctos, y en cada uno exercicio distincto misterio de Christo nuestro Señor; y después de assí acabada toda la passión, puede hacer otro día toda la passión junta en un exercicio o en diversos, como más le parescerá que aprovecharse podrá.

SOBRE-EL-COMER

[210] REGLAS PARA ORDENARSE EN EL COMER PARA ADELANTE.

1ª regla. La primera regla es,
que del pan conviene menos abstenerse, porque no es manjar sobre el qual el apetito se suele tanto desordenar, o a que la tentación insista como a los otros manjares.

[211] 2ª regla. La segunda:
acerca del beber paresce más cómoda la abstinencia, que no acerca el comer del pan; por tanto, se debe mucho mirar lo que hace provecho, para admitir y lo que hace daño, para lanzallo.

[212] 3ª regla. La tercera:
acerca de los manjares se debe tener la mayor y más entera abstinencia; porque así el apetito en desordenarse como la tentación en investigar son más promptos en esta parte, y así la abstinencia en los manjares para evitar dessorden, se puede tener en dos maneras: la una en habituarse a comer manjares gruesos, la otra, si delicados, en poca quantidad.

[213] 4ª regla. La quarta:
guardándose que no caiga en enfermedad, quanto más hombre quitare de lo conveniente, alcanzará más presto el medio que debe tener en su comer y be-ber, por dos razones: la primera, porque así ayudándose y disponiéndose, muchas veces sentirá más las internas noticias, consolaciones y divinas inspiraciones para mostrársele el medio que le conviene; la segunda, si la persona se vee en la tal abstinencia, y no con tanta fuerza corporal ni disposición para los exercicios spi-rituales fácilmente vendrá a juzgar lo que conviene más a su sustentación corpo-ral.

[214] 5ª regla. La quinta:
mientras la persona come, considere como que vee a Christo nuestro Señor co-mer con sus apóstoles, y cómo bebe, y cómo mira, y cómo habla; y procure de imitarle. De manera que la principal parte del entendimiento se occupe en la consideración de nuestro Señor, y la menor en la sustentación corporal, porque assí tome mayor concierto y orden de cómo se debe haber y gobernar.

[215] 6ª regla. La sexta:
otra vez mientras come, puede tomar otra consideración o de vida de sanctos o de alguna pía contemplación o de algún negocio spiritual que haya de hacer; porque estando en la tal cosa attento, tomará menos delectación y sentimiento en el manjar corporal.

[216] 7ª regla. La séptima:
sobre todo se guarde que no esté todo su ánimo intento en lo que come, ni en el comer vaya apresurado por el apetito; sino que sea Señor de sí, ansí en la mane-ra del comer, como en la quantidad que come.

[217] 8ª regla. La octava:
para quitar dessorden mucho aprovecha que después de comer o después de ce-nar o en otra hora que no sienta apetito de comer, determine consigo para la comida o cena por venir, y ansí consequenter cada día, la cantidad que conviene que coma; de la qual por ningún apetito ni tentación pase adelante, sino antes por más vencer todo apetito desordenado y tentación del enemigo, si es tentado a comer más, coma menos.



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