Ejercicios Espirituales (S. Ignacio de Loyola), Vida Espiritual - Written by Archivo Calasanz on Lunes, Diciembre 29, 2008 0:49 - 0 Comments

EJERCICIOS ESPÍRITUALES (Texto autógrafo) S. Ignacio de Loyola - Los misterios de la vida de Cristo

ÍNDICE

S. Ignacio de Loyola

S. Ignacio de Loyola

MISTERIOS-VIDA-XTO

[261] LOS MISTERIOS DE LA VIDA DE CHRISTO NUESTRO SEÑOR.

Nota.
Es de advertir en todos los misterios siguientes, que todas las palabras que están inclusas en parénthesis son del mismo Evangelio, y no las que están de fuera; y en cada misterio por la mayor parte hallarán tres punctos para meditar y con-templar en ellos con mayor facilidad.

[262] DE LA ANNUNCIACION DE NUESTRA SEÑORA ESCRIBE SANT LUCAS EN EL PRI-MERO CAPITULO, V.26-38.

1º El primer puncto es
que el ángel Sant Gabriel, saludando a nuestra Señora, le sinificó la concepción de Christo nuestro Señor. (Entrando el ángel adonde estaba María, la saludó, di-ciéndole: Dios te salve, llena de gracia; concebirás en tu vientre y parirás un hijo).

2º El segundo:
confirma el ángel lo que dixo a nuestra Señora, significando la concepción de Sant Joán Baptista, diciéndole: (Y mira que Elisabet, tu parienta, ha concebido un hijo en su vejez).

3º El tercio:
respondió al ángel nuestra Señora: (He aquí la sierva del Señor; cúmplase en mí según tu palabra).

[263] DE LA VISITACION DE NUESTRA SEÑORA A ELISABET DICE SANT LUCAS EN EL PRIMERO CAPITULO, V.39-56.

1º Primero:
como nuestra Señora visitase a Elisabet, Sant Joán Baptista, estando en el vien-tre de su madre, sintió la visitación que hizo nuestra Señora: (Y como oyese Eli-sabet la salutación de nuestra Señora, gozóse el niño en el vientre della, y llena del Spíritu Sancto, Elisabet exclamó con una gran voz y dixo: bendita seas tú en-tre las mugeres, y bendito sea el fructo de tu vientre).

2º Segundo:
Nuestra Señora canta el cántico diciendo: (Engrandece mi ánima al Señor). 3º Tercio: (María estuvo con Elisabet quasi tres meses, y después se tornó a su ca-sa).

[264] DEL NACIMIENTO DE CHRISTO NUESTRO SEÑOR DICE SANT LUCAS EN EL CA-PITULO II, V.1-14.

1º Primero:
Nuestra Señora y su esposo Joseph van de Nazaret a Bethlén: (Ascendió Joseph de Galilea a Bethlén, para conocer subiección a César con María su esposa y mu-ger ya preñada).

2º:
(Parió su Hijo primogénito y lo embolvió con paños y lo puso en el pesebre).

3º:
(Llegóse una multitud de exército celestial que decía: gloria sea a Dios en los cielos).

[265] DE LOS PASTORES ESCRIBE SANT LUCAS EN EL CAPITULO II, V.8-20.

Primero:
La natividad de Christo nuestro Señor se manifiesta a los pastores por el ángel: (Manifesto a vosotros grande gozo, porque hoy es nascido el Salvador del mun-do).

2º:
Los pastores van a Bethlén: (venieron con priesa y hallaron a María y a Joseph y al Niño puesto en el pesebre).

3º:
(Tornaron los pastores glorificando y laudando al Señor).

[266] DE LA CIRCUNCISSION ESCRIBE SANT LUCAS EN EL CAPITULO II, V.21.

1º Primero:
circuncidaron al Niño Jesú.

2º:
(El nombre dél es llamado Jesús, el qual es nombrado del ángel ante que en el vientre se concibiese).

3º:
tornan el Niño a su Madre, la qual tenía compassión de la sangre que de su Hijo salía.

[267] DE LOS TRES REYES MAGOS ESCRIBE SANT MATHEO EN EL CAPITULO II, V.1-12.

1º Primero:
los tres reyes magos, guiándose por la estrella, vinieron a adorar a Jesú, dicien-do: (Vimos la estrella dél en Oriente y venimos a adorarle).

2º:
le adoraron y le offrescieron dones: (Prostrándose por tierra lo adoraron y le presentaron dones, oro, encienso y mirra).

3º:
(Rescibieron respuesta estando dormiendo que no tornasen a Herodes, y por otra vía tornaron a su región).

[268] DE LA PURIFICACION DE NUESTRA SEÑORA Y REPRESENTACION DEL NIÑO JE-SU ESCRIBE SANT LUCAS, CAPITULO II, V.22-39.

1º Primero:
traen al Niño Jesús al templo, para que sea representado al Señor como primo-génito, y offrescen por él (un par de tórtolas o dos hijos de palomas).

2º:
Simeón veniendo al templo (tomólo en sus brazos), diciendo: (Agora Señor, dexa a tu siervo en paz).

3º:
Anna (veniendo después confessaba al Señor y hablaba dél a todos los que espe-raban la redempción de Israel).

[269] DE LA HUIDA HA EGIPTO ESCRIBE SANT MATHEO EN EL CAPITULO II, V.13-18.

1º Primero:
Herodes quería matar al Niño Jesú, y así mató los innocentes y ante de la muerte dellos amonestó el ángel a Joseph que huyese a Egipto: (Levántate y toma el Ni-ño y a su Madre y huye a Egipto).

2º:
Partióse para Egipto: (El cual levantándose de noche partióse a Egipto).

3º:
(Estuvo allí hasta la muerte de Herodes).

[270] DE COMO CHRISTO NUESTRO SEÑOR TORNO DE EGIPTO ESCRIBE SANT MAT-HEO EN EL CAPITULO II, V.19-23.

1º Primero:
el ángel amonesta a Joseph para que torne a Israel: (Levántate y toma el Niño y su Madre y va a la tierra de Israel).

2º:
(Levantándose vino en la tierra de Israel).

3º:
Porque reinaba Archelao, hijo de Herodes, en Judea, retráxosse en Nazaret.

[271] DE LA VIDA DE CHRISTO NUESTRO SEÑOR DESDE LOS DOCE AÑOS HASTA LOS TREINTA ESCRIBE SANT LUCAS EN EL CAPITULO II, V.51-52.

1º Primero:
era obediente a sus padres.


(Aprovechaba en sapiencia, edad y gracia).


Parece que exercitaba la arte de carpintero, como muestra significar Sant Marco en el capítulo sexto: (¿Por aventura es éste aquel carpintero?).

[272] DE LA VENIDA DE CHRISTO AL TEMPLO QUANDO ERA DE EDAD DE DOCE AÑOS ESCRIBE SANT LUCAS EN EL CAPITULO II, V.41-50.

1º Primero.
Christo nuestro Señor de edad de doce años ascendió de Nazaret a Hierusalem.

2º:
Christo nuestro Señor quedó en Hierusalem, y no lo supieron sus parientes.

3º:
Passados los tres días le hallaron disputando en el templo, y asentado en medio de los doctores, y demandándole sus padres dónde había estado, respondió: (¿no sabéis que en las cosas que son de mi Padre me conviene estar?).

[273] DE COMO CHRISTO SE BAPTIZO ESCRIBE SANT MATHEO EN EL CAPITULO III, V.13-17.

1º Primero:
Christo nuestro Señor, después de haberse despedido de su bendita Madre, vino desde Nazaret al río Jordán, donde estaba San Joán Baptista.

2º:
Sant Joán baptizó a Christo nuestro Señor, y queriéndose escusar, reputándose indigno de lo baptizar, dícele Christo: (Haz esto por el presente, porque assí es menester que cumplamos toda la justicia).

3º:
(Vino el Espíritu Sancto y la voz del Padre desde el cielo afirmando: este es mi Hijo amado, del qual estoy muy satisfecho).

[274] DE COMO CHRISTO FUE TENTADO ESCRIBE SANT LUCAS EN EL CAPITULO IV, V.1-13, Y MATHEO, CAPITULO IV, V.1-11.

1º Primero:
después de haberse bautizado fue al desierto, donde ayunó quarenta días y qua-renta noches.

2º:
fue tentado del enemigo tres veces: (Llegándose a él el tentador le dice: Si tú eres Hijo de Dios, di que estas piedras se tornen en pan; échate de aquí abaxo; todo esto que vees te daré, si prostrado en tierra me adorares).

3º:
(Vinieron los ángeles y le servían).

[275] DEL LLAMAMIENTO DE LOS APOSTOLES.

1º Primero:
tres veces parece que son llamados San Pedro y Sant Andrés: primero a cierta noticia; esto consta por Sant Joán en el primero capítulo; secundariamente a se-guir en alguna manera a Christo con propósito de tornar a poseer lo que habían dexado, como dice Sant Lucas en el capítulo quinto; terciamente para seguir pa-ra siempre a Christo nuestro Señor, Sant Matheo en el cuarto capítulo, y Sant Marco en el primero.

2º:
Llamó a Philipo, como está en el primero capítulo de Sant Joán, y a Matheo, co-mo el mismo Matheo dice en el nono capítulo.

3º:
Llamó a lo otros apóstoles de cuya especial vocación no hace mención el evange-lio. Y también tres otras cosas se han de considerar: la primera, cómo los após-toles eran de ruda y baxa condición; la segunda, la dignidad a la qual fueron tan suavemente llamados; la tercera, los dones y gracias por las quales fueron ele-vados sobre todos los padres del nuevo y viejo testamento.

[276] DEL PRIMERO MILAGRO HECHO EN LAS BODAS DE CANA (GALILEA) ESCRIBE SANT JOAN, CAPITULO II, V.1-11.

1º Primero:
fue convidado Christo nuestro Señor con sus discípulos a las bodas.

2º:
La Madre declara al Hijo la falta del vino diciendo: (No tienen vino); y mandó a los servidores: (Haced cualquiera cosa que os dixere).

3º:
(Convertió el agua en vino, y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípu-los).

[277] DE COMO CHRISTO ECHO FUERA DEL TEMPLO LOS QUE VENDIAN ESCRIBE SANT JOAN, CAPITULO II, V.13-22.

1º Primero:
Echó todos los que vendían fuera del templo con un azote hecho de cuerdas.

2º:
Derrocó las mesas y dineros de los banqueros ricos que estaban en el templo.

3º:
A los pobres que vendían palomas mansamente dixo: (quitá estas cosas de aquí y no quieráis hacer mi cassa cassa de mercadería).

[278] DEL SERMON QUE HIZO CHRISTO EN EL MONTE ESCRIBE SANT MATHEO EN EL CAPITULO V.

1º Primero:
a sus amados discípulos aparte habla de las ocho beatitúdines: (Bienaventurados los pobres de espíritu, los mansuestos, los misericordes, los que lloran, los que passan hambre y sed por la justicia, los limpios de corazón, los pacíficos, y los que padescen persecuciones).

2º:
los exorta para que usen bien de sus talentos: (Assí vuestra luz alumbre delante los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen vuestro Padre, el qual está en los cielos).

3º:
se muestra no transgresor de la ley, mas consumador, declarando el precepto de no matar, no fornicar, no perjurar, y de amar los enemigos: (Yo os digo a vosotros que améis a vuestros enemigos y hagáis bien a los que os aborrescen).

[279] DE COMO CHRISTO NUESTRO SEÑOR HIZO SOSEGAR LA TEMPESTAD DEL MAR ESCRIBE SANT MATHEO CAPITULO VIII, V.23-27.

1º Primero:
estando Christo nuestro Señor dormiendo en la mar, hízose una gran tempestad.

2º:
sus discípulos, atemorizados, lo despertaron a los quales por la poca fe que tení-an reprehende diciéndoles: (¿Qué teméis, apocados de fe?).

3º:
mandó a los vientos y a la mar que cessassen, y así cesando se hizo tranquila la mar, de lo qual se maravillaron los hombres diciendo: (¿Quién es éste, al qual el viento y la mar obedescen?).

[280] DE COMO CHRISTO ANDABA SOBRE LA MAR ESCRIBE SANT MATHEO, CAPITU-LO XIV, V.22-33.

1º Primero:
stando Christo nuestro Señor en el monte, hizo que sus discípulos se fuesen a la navecilla, y despedida la turba comenzó ha hacer oración solo.

2º:
la navecilla era combatida de las ondas, a la qual Christo viene andando sobre el agua, y los discípulos pensaban que fuese fantasma.

3º:
diciéndoles Christo: (Yo soy, no queráis temer). San Pedro, por su mandamiento, vino a él andando sobre el agua, el qual dudando comenzó a sampuzarse, mas Christo nuestro Señor lo libró, y le reprehendió de su poca fe, y después entran-do en la navecilla cessó el viento.

[281] DE COMO LOS APOSTOLES FUERON EMBIADOS A PREDICAR ESCRIBE SANT MATHEO, CAPITULO X, V.1-16.

Primero:
llama Christo a sus amados discípulos, y dales potestad de echar los demonios de los cuerpos humanos y curar todas las enfermedades.

2º:
Enséñalos de prudencia y paciencia: (Mirad que os envío a vosotros como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed prudentes como serpientes, y símplices como palomas).

3º:
Dales el modo de ir: (No queráis poseer oro ni plata; lo que graciosamente reci-bís, dadlo graciosamente); y dióles materia de predicar: (Yendo predicaréis di-ciendo: ya se ha acercado el reyno de los cielos).

[282] DE LA CONVERSION DE LA MAGDALENA ESCRIBE SANT LUCAS, CAPITULO VII, V.36-50.

Primero:
entra la Magdalena adonde está Christo nuestro Señor asentado a la tabla en ca-sa del phariseo, la qual traía un vaso de alabastro lleno de ungüento.

2º:
estando detrás del Señor, cerca sus pies, con lágrimas los comenzó de regar, y con los cabellos de su cabeza los enxugaba, y bessaba sus pies, y con ungüento los untaba.

3º:
como el phariseo acusase a la Magdalena, habla Christo en defensión della, di-ciendo: (Perdónanse a ella muchos peccados, porque amó mucho; y dixo a la muger: tu fe te ha hecho salva, vete en paz).

[283] DE COMO CHRISTO NUESTRO SEÑOR DIO A COMER A CINCO MIL HOMBRES ES-CRIBE SANT MATHEO, CAPITULO XIV, V.13-21.

1º Primero:
los discípulos, como ya se hiciese tarde, ruegan a Christo que despida la multi-tud de hombres que con él eran.

2º:
Christo nuestro Señor mandó que le truxesen panes, y mandó que se asentassen a la tabla, y bendixo, y partió, y dió a sus discípulos los panes, y los discípulos a la multitud.

3º:
(Comieron y hartáronse, y sobraron doce espuertas).

[284] DE LA TRANSFIGURACION DE CHRISTO ESCRIBE SANT MATHEO, CAPITULO XVII, V.1-9.

1º Primero:
tomando en compañía Christo nuestro Señor a sus amados discípulos Pedro, Ja-cobo y Joán, transfiguróse, y su cara resplandescía como el sol, y sus vestiduras como la nieve.

2º:
Hablaba con Moisé y Helía.

3º:
diciendo Sant Pedro que hiciesen tres tabernáculos, sonó una voz del cielo que decía: (Este es mi Hijo amado, oídle); la qual voz, como sus discípulos la oyesen, de temor cayeron sobre las caras, y Christo nuestro Señor tocólos, y díxoles: (Le-vantaos y no tengáis temor; a ninguno digáis esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite).

[285] DE LA RESURRECCION DE LAZARO, JOANNES, CAPITULO XI, V.1- 45.

1º Primero:
hacen saber a Christo nuestro Señor Marta y María la enfermedad de Lázaro, la qual sabida se detuvo por dos días, para que el milagro fuese más evidente.

2º:
antes que lo resuscite pide a la una y a la otra que crean diciendo: (Yo soy resu-rrección y vida; el que cree en mí, aunque sea muerto, vivirá).

3º:
lo resuscita después de haber llorado y hecho oración; y la manera de resuscitar-lo fue mandando: (Lázaro, ven fuera).

[286] DE LA CENA EN BETANIA, MATHEO, CAPITULO XXVI, V.6-10.

1º Primero:
el Señor cena en casa de Simón el leproso, juntamente con Lázaro.

2º:
derrama María el ungüento sobre la cabeza de Christo.

3º:
murmura Judas, diciendo: (¿Para qué es esta perdición de ungüento?); mas él es-cusa otra vez a Magdalena, diciendo: (¿Porqué sois enojosos a esta muger, pues que ha hecho una buena obra conmigo?).

[287] DOMINGO DE RAMOS, MATHEO, CAPITULO XXI, V.1-17.

1º Primero:
el Señor envía por el asna y el pollino diciendo: (Desataldos y traédmelos; y si alguno os dixere alguna cosa, decid que el Señor los ha menester, y luego los dexará).

2º:
subió sobre el asna cubierta con las vestiduras de los apóstoles.

3º:
le salen a recebir tendiendo sobre el camino sus vestiduras y los ramos de los ár-boles y diciendo: (Sálvanos, Hijo de David; bendito el que viene en nombre del Señor, sálvanos en las alturas).

[288] DE LA PREDICACION EN EL TEMPLO, LUC., CAPITULO XIX, V.47-48.

1º Primero:
estaba cada día enseñando en el templo.

2º:
acabada la predicación, porque no había quien lo rescibiese en Hierusalem, se volvía a Bethania.

[289] DE LA CENA, MATHEO, XXVI, V.20-30; JOAN, XIII, V.1-30.

1º Primero:
comió el cordero pascual con sus doce apóstoles, a los quales les predixo su muerte: (En verdad os digo que uno de vosotros me ha de vender).

2º:
lavó los pies de los discípulos, hasta los de Judas, comenzando de Sant Pedro, el qual considerando la majestad del Señor y su propia baxeza, no queriendo con-sentir, decía: (Señor, ¿tú me lavas a mí los pies?); mas Sant Pedro no sabía que en aquello daba exemplo de humildad, y por eso dixo: (Yo os he dado exemplo, para que hagáis como yo hice).

3º:
instituyó el sacratíssimo sacrificio de la eucharistía, en grandíssima señal de su amor, diciendo: (Tomad y comed). Acabada la cena, Judas se sale a vender a Christo nuestro Señor.

[290] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE LA CENA HASTA EL HUERTO INCLUSIVE, MATHEO, CAPITULO XXVI, V.30-46; Y MARCO, CAPIT. XIV, V.26-42.

1º Primero:
el Señor, acabada la cena y cantando el himno, se fue al monte Oliveti con sus discípulos llenos de miedo; y dexando los ocho en Gethesemaní, diciendo: (Sen-taos aquí hasta que vaya allí a orar).

2º:
acompañado de Sant Pedro, Sant Tiago y Sant Joán, oró tres veces al Señor, di-ciendo: (Padre, si se puede hacer, pase de mí este cáliz; con todo no se haga mi voluntad, sino la tuya; y estando en agonía oraba más prolixamente).

3º:
vino en tanto temor, que decía: (Triste está mi ánima hasta la muerte); y sudó sangre tan copiosa, que dice Sant Lucas: (Su sudor era como gotas de sangre que corrían en tierra), lo qual ya supone las vestiduras estar llenas de sangre.

[291] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE EL HUERTO HASTA LA CASA DE ANAS IN-CLUSIVE, MATHEO, XXVI, V.47-58; LUCAS, XXII, 47-57; MARCOS, CAPITULO XIV, 43-68.

1º Primero:
el Señor se dexa besar de Judas, y prender como ladrón, a los quales dixo: (Co-mo a ladrón me habéis salido a prender, con palos y armas, quando cada día es-taba con vosotros en el templo enseñando, y no me prendistes); y diciendo: (¿A quién buscáis?), cayeron en tierra los enemigos.

2º:
San Pedro hirió a un siervo del pontífice, al qual el mansueto Señor dice: (Torna tu espada en su lugar), y sanó la herida del siervo.

3º:
desamparado de sus discípulos es llevado a Anás, adonde San Pedro, que le había seguido desde lexos, lo negó una vez y a Christo le fue dada una bofetada di-ciéndole: (¿Así respondes al Pontífice?).

[292] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE CASA DE ANAS HASTA LA CASA DE CAYP-HAS INCLUSIVE, MATHEO, XXVI; MARCOS, XIV; LUCAS, XXII; JOAN, CAPITULO XVIII.

1º Primero:
lo llevan atado desde casa de Anás a casa de Cayphás, adonde Sant Pedro lo negó dos veces, y mirado del Señor (saliendo fuera lloró amargamente).

2º:
estuvo Jesús toda aquella noche atado.

3º:
aliende desto los que lo tenían preso se burlaban dél, y le herían, y le cubrían la cara, y le daban de bofetadas; y le preguntaban: (Prophetiza nobis quién es el que te hirió; y semejantes cosas blasphemaban contra él).

[293] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE LA CASA DE CAYPHAS HASTA LA DE PILATO INCLUSIVE, MATHEO, XXVII; LUC., XXIII; MARCOS, XV.

1º Primero:
lo llevan toda la multitud de los judíos a Pilato, y delante dél lo acusan diciendo: (A éste habemos hallado que echaba a perder nuestro pueblo y vedaba pagar tri-buto a César).

2º:
después de habello Pilato una vez y otra examinado, Pilato dice: (Yo no hallo culpa ninguna).

3º:
le fue preferido Barrabás, ladrón: (Dieron voces todos diciendo: no dexes a éste, sino a Barrabás).

[294] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE CASA DE PILATO HASTA LA DE HERODES, LUCAS, XXIII, V.6-11.

1º Primero:
Pilato envió a Jesú Galileo a Herodes, tetrarca de Galilea.

2º:
Herodes, curioso, le preguntó largamente; y El ninguna cosa le respondía, aun-que los escribas y sacerdotes le acusaban constantemente.

3º:
Herodes lo despreció con su exército, vestiéndole con una veste blanca.

[295] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE LA CASA DE HERODES HASTA LA DE PILA-TO, MATHEO, XXVII; LUCAS, XXIII; MARCOS, XV, ET JOAN, XIX.

1º Primero:
Herodes lo torna a enviar a Pilato, por lo qual son hechos amigos, que antes es-taban enemigos.

2º:
tomó a Jesús Pilato, y azotólo, y los soldados hicieron una corona de espinas, y pusiéronla sobre su cabeza, y vestiéronlo de púrpura, y venían a él y decían: (Dios te salve, rey de los judíos); (y dábanle de bofetadas).

3º:
lo sacó fuera en presentia de todos: (Salió, pues, Jesús fuera coronado de espi-nas y vestido de grana; y díxoles Pilato: E aquí el hombre); y como lo viesen los pontífices, daban voces, diciendo: (Crucifica, crucifícalo).

[296] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE CASA DE PILATO HASTA LA CRUZ INCLUSI-VE, JOAN, XIX, V.13-22.

1º Primero:
Pilato, sentado como juez, les cometió a Jesús, para que le crucificasen, des-pués que los judíos lo habían negado por rey diciendo: (No tenemos rey sino a César).

2º:
llevaba la cruz a cuestas, y no podiéndola llevar, fue constreñido Simón cirenen-se para que la llevase detrás de Jesús.

3º:
lo crucificaron en medio de dos ladrones, poniendo este título: (Jesús nazareno, rey de los judíos).

[297] DE LOS MISTERIOS HECHOS EN LA CRUZ, JOAN, XIX, V.23-37.

1º Primero:
habló siete palabras en la cruz: rogó por los que le crucificasen; perdonó al la-drón; encomendó a San Joán a su Madre, y a la Madre a San Joán; dixo con alta voz: (Sitio); y diéronle hiel y vinagre; dixo que era desmanparado; dixo: (acaba-do es); dixo: (Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu).

2º:
el sol fue escurecido; las piedras, quebradas; las sepulturas, abiertas; el velo del templo, partido en dos partes de arriba abaxo.

3º:
blasphémanle diciendo: (Tú eres el que destruyes el templo de Dios; baxa de la cruz); fueron divididas sus vestiduras; herido con la lanza su costado manó agua y sangre.

[298] DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE LA CRUZ HASTA EL SEPULCHRO INCLUSI-VE, IBIDEM.

1º Primero:
fue quitado de la cruz por Joseph y Nicodemo, en presencia de su Madre doloro-sa.

2º:
fue llevado el cuerpo al sepulchro y untado y sepultado.

3º:
fueron puestas guardas.

[299] DE LA RESURRECCION DE CHRISTO NUESTRO SEÑOR. DE LA PRIMERA APARI-CION SUYA.

1º Primero:
apareció a la Virgen María, lo qual, aunque no se diga en la Escriptura, se tiene por dicho, en decir que aparesció a tantos otros; porque la Escriptura supone que tenemos entendimiento, como está escripto: (¿También vosotros estáis sin entendimiento?).

[300] DE LA 2ª APARICION, MARCO, CAPITULO XVI, V.1-11

1º Primero:
van muy de mañana María Magdalena, Jacobi y Solomé al monumento, diciendo: (¿Quién nos alzará la piedra de la puerta del monumento?).

2º:
veen la piedra alzada y al ángelo que dice: (A Jesú nazareno buscáis; ya es resu-citado, no está aquí).

3º:
aparesció a María, la qual se quedó cerca del sepulchro, después de idas las otras.

[301] DE LA 3ª APARICION, SANT MATEHO, ULTIMO CAPITULO.

1º Primero:
salen estas Marías del monumento con temor y gozo grande, queriendo anunciar a los discípulos la resurrección del Señor.

2º:
Christo nuestro Señor se les aparesció en el camino, diciéndoles: (Dios os salve); y ellas llegaron y pusiéronse a sus pies y adoráronlo.

3º:
Jesús les dice: (No temáis; id y decid a mis hermanos que vayan a Galilea, por-que allí me verán).

[302] DE LA 4ª APARICION, CAPITULO ULTIMO DE LUC., V.9-12; 33- 34.

1º Primero:
oído de las mugeres que Christo era resucitado, fue de presto Sant Pedro al mo-numento.

2º:
entrando en el monumento vio solos los paños con que fue cubierto el cuerpo de Christo nuestro Señor y no otra cosa.

3º:
pensando Sant Pedro en estas cosas se le aparesció Christo y por eso los apósto-les decían: (Verdaderamente el Señor a resuscitado y aparescido a Simón).

[303] DE LA 5ª APARICION EN EL ULTIMO CAPITULO DE SANT LUCAS.

1º Primero:
se aparesce a los discípulos que iban en Emaús hablando de Christo.

2º:
los reprehende mostrando por las Escrituras que Christo había de morir y resusci-tar: (¡Oh nescios y tardos de corazón para creer todo lo que han hablado los prophetas! ¿No era necesario que Christo padesciese, y así entrase en su gloria?).

3º:
por ruego dellos se detiene allí y estuvo con ellos hasta que, en comulgándolos, desaparesció; y ellos tornando, dixeron a los discípulos cómo lo habían conoscido en la comunión.

[304] DE LA 6ª APARICION, JOAN, CAPITULO XX, V.19-23.

1º Primero:
los discípulos estaban congregados (por el miedo de los judíos), excepto Sancto Thomás.

2º:
se les aparesció Jesús estando las puertas cerradas, y estando en medio dellos dice: (Paz con vosotros).

3º:
dales el Spíritu Sancto diciéndoles: (Recebid el Spíritu Sancto; a aquellos que perdonáredes los peccados, les serán perdonados).

[305] DE LA 7ª APARICION, JOAN, XX, V.24-29.

1º primero:
Sancto Thomás, incrédulo, porque era absente de la aparición precedente, dice: (Si no lo viere, no lo creeré).

2º:
se les aparece Jesús desde ahí a ocho días, estando cerradas las puertas, y dice a Sancto Thomás: (Mete aquí tu dedo, y vee la verdad, y no quieras ser incrédulo, sino fiel).

3º:
Sancto Thomás creyó diciendo: (Señor mío y Dios mío); al qual dice Christo: (Bienaventurados son los que no vieron y creyeron).

[306] DE LA 8ª APARICION, JOAN, CAPITULO ULTIMO, V.1-17.

1º Primero:
Jesús aparesce a siete de sus discípulos que estaban pescando, los quales por to-da la noche no habían tomado nada, y estendiendo la red por su mandamiento, (no podían sacalla por la muchedumbre de peces).

2º:
por este milagro Sant Joán lo conosció, y dixo a Sant Pedro: (El Señor es); el qual se echó en la mar y vino a Christo.

3º:
les dio a comer parte de un pez asado y un panar de miel; y enconmendó las ovejas a Sant Pedro, primero examinado tres veces de la charidad, y le dice: (Apacienta mis ovejas).

[307] DE LA 9ª APARICION, MATHEO, CAPITULO ULTIMO, V.16-20.

1º primero:
los discípulos, por mandado del Señor, van al monte Thabor.

2º:
Christo se les aparesce y dice: (Dada me es toda potestad en cielo y en tierra).

3º:
los embió por todo el mundo a predicar, diciendo: (Id y enseñad todas las gentes bautizándolas en nombre del Padre y del Hijo y del Spíritu Sancto).

[308] DE LA 10ª APARICION EN LA PRIMERA EPISTOLA A LOS CORINTHIOS, CAPITULO XV, V.6. (Después fue visto de más de 500 hermanos juntos).

[309] DE LA 11ª APARICION. EN LA PRIMERA EPISTOLA A LOS CORINTHIOS, CAPITU-LO XV, V.7. (Aparesció después a Santiago).

[310] DE LA 12ª APARICION.

Aparesció a Joseph abarimatia, como píamente se medita y se lee en la vida de los Sanctos.

[311] DE LA 13ª APARICION, 1ª EPISTOLA CORINTHIOS, CAPITULO XV, V.8

Aparesció a Sant Pablo después de la Ascensión (finalmente a mí, como abortivo, se me aparesció). Aparesció también en ánima a los padres sanctos del limbo y después de sacados y tornado a tomar el cuerpo, muchas veces aparesció a los discípulos y conversaba con ellos.

[312] DE LA ASCENSION DE CHRISTO NUESTRO SEÑOR, ACT. I, V,1- 12.

1º Primero:
después que por espacio de quarenta días aparesció a los apóstoles, haciendo muchos argumentos y señales y hablando del reyno de Dios, mandóles que en Hierusalem esperasen el Spíritu Sancto prometido.

2º:
sacólos al monte Olibeti (y en presencia dellos fue elevado y una nube le hizo desaparescer de los ojos dellos).

3º:
mirando ellos al cielo les dicen los ángeles: (Varones galileos, ¿qué estáis miran-do al cielo?, este Jesús, el qual es llevado de vuestros ojos al cielo, así vendrá como le vistes ir en el cielo).

REGLAS-1ªSEMANA

[313] REGLAS PARA EN ALGUNA MANERA SENTIR Y COGNOSCER LAS VARIAS MO-CIONES QUE EN LA ANIMA SE CAUSAN: LAS BUENAS PARA RESCIBIR Y LAS MALAS PARA LANZAR; Y SON MAS PROPIAS PARA LA PRIMERA SEMANA.

[314] 1ª regla. La primera regla:
en las personas que van de peccado mortal en peccado mortal, acostumbra co-múnmente el enemigo proponerles placeres aparentes, haciendo imaginar delec-taciones y placeres sensuales, por más los conservar y aumentar en sus vicios y peccados; en las quales personas el buen spíritu usa contrario modo, punzándo-les y remordiéndoles las consciencias por el sindérese de la razón.

[315] 2ª regla. La segunda:
en las personas que van intensamente purgando sus peccados, y en el servicio de Dios nuestro Señor de bien en mejor subiendo, es el contrario modo que en la primera regla; porque entonces propio es del mal espíritu morder, tristar y poner impedimentos inquietando con falsas razones, para que no pase adelante; y pro-pio del bueno dar ánimo y fuerzas, consolaciones, lágrimas, inspiraciones y quie-tud, facilitando y quitando todos impedimentos, para que en el bien obrar pro-ceda adelante.

[316] 3ª regla. La tercera
de consolación spiritual: llamo consolación quando en el ánima se causa alguna moción interior, con la qual viene la ánima a inflamarse en amor de su Criador y Señor, y consequenter quando ninguna cosa criada sobre la haz de la tierra pue-de amar en sí, sino en el Criador de todas ellas. Assimismo quando lanza lágrimas motivas a amor de su Señor, agora sea por el dolor de sus peccados, o de la pas-sión de Christo nuestro Señor, o de otras cosas derechamente ordenadas en su servicio y alabanza; finalmente, llamo consolación todo aumento de esperanza, fee y caridad y toda leticia interna que llama y atrae a las cosas celestiales y a la propia salud de su ánima, quietándola y pacificándola en su Criador y Señor.

[317] 4ª regla. La quarta
de desolación spiritual: llamo desolación todo el contrario de la tercera regla; así como escuridad del ánima, turbación en ella, moción a las cosas baxas y te-rrenas, inquietud de varias agitaciones y tentaciones, moviendo a infidencia, sin esperanza, sin amor, hallándose toda perezosa, tibia, triste y como separada de su Criador y Señor. Porque así como la consolación es contraria a la desolación, de la misma manera los pensamientos que salen de la consolación son contrarios a los pensamientos que salen de la desolación.

[318] 5ª regla. La quinta:
en tiempo de desolación nunca hacer mudanza, mas estar firme y constante en los propósitos y determinación en que estaba el día antecedente a la tal desola-ción, o en la determinación en que estaba en la antecedente consolación. Por-que así como en la consolación nos guía y aconseja más el buen spíritu, así en la desolación el malo, con cuyos consexos no podemos tomar camino para acertar.

[319] 6ª regla. La sexta:
dado que en la desolación no debemos mudar los primeros propósitos, mucho aprovecha el intenso mudarse contra la misma desolación, así como es en instar más en la oración, meditación, en mucho examinar y en alargarnos en algún mo-do conveniente de hacer penitencia.

[320] 7ª regla. La séptima:
el que está en desolación, considere cómo el Señor le ha dexado en prueba en sus potencias naturales, para que resista a las varias agitaciones y tentaciones del enemigo; pues puede con el auxilio divino, el qual siempre le queda, aunque claramente no lo sienta; porque el Señor le ha abstraído su mucho hervor, creci-do amor y gracia intensa, quedándole tamen gracia sufficiente para la salud eterna.

[321] 8ª regla. La octava:
el que está en desolación, trabaxe de estar en paciencia, que es contraria a las vexaciones que le vienen, y piense que será presto consolado, poniendo las dili-gencias contra la tal desolación, como está dicho en la sexta regla.

[322] 9ª regla. La nona:
tres causas principales son porque nos hallamos desolados: la primera es por ser tibios, perezosos o negligentes en nuestros exercicios spirituales, y así por nues-tras faltas se alexa la consolación spiritual de nosotros; la segunda, por probar-nos para quánto somos, y en quánto nos alargamos en su servicio y alabanza, sin tanto estipendio de consolaciones y crescidas gracias; la tercera, por darnos vera noticia y cognoscimiento para que internamente sintamos que no es de nosotros traer o tener devoción crescida, amor intenso, lágrimas ni otra alguna consola-ción spiritual, mas que todo es don y gracia de Dios nuestro Señor, y porque en cosa ajena no pongamos nido, alzando nuestro entendimiento en alguna soberbia o gloria vana, attribuyendo a nosotros la devoción o las otras partes de la spiri-tual consolación.

[323] 10ª regla. La décima:
el que está en consolación piense cómo se habrá en la desolación que después vendrá, tomando nuevas fuerzas para entonces.

[324] 11ª regla. La undécima:
el que está consolado procure humiliarse y baxarse quanto puede, pensando quán para poco es en el tiempo de la desolación sin la tal gracia o consolación. Por el contrario, piense el que está en desolación que puede mucho con la gracia sufficiente para resistir a todos sus enemigos, tomando fuerzas en su Criador y Señor.

[325] 12ª regla. La duodécima:
el enemigo se hace como muger en ser flaco por fuerza y fuerte de grado, por-que así como es propio de la muger, quando riñe con algún varón, perder ánimo, dando huída quando el hombre le muestra mucho rostro; y por el contrario, si el varón comienza a huír perdiendo ánimo, la ira, venganza y ferocidad de la muger es muy crescida y tan sin mesura; de la misma manera es propio del enemigo en-flaquecerse y perder ánimo, dando huída sus tentaciones, quando la persona que se exercita en las cosas spirituales pone mucho rostro contra las tentaciones del enemigo haciendo el oppósito per diametrum; y por el contrario, si la persona que se exercita comienza a tener temor y perder ánimo en sufrir las tentaciones, no hay bestia tan fiera sobre la haz de la tierra como el enemigo de natura humana, en prosecución de su dañada intención con tan crecida malicia.

[326] 13ª regla. La terdécima:
assimismo se hace como vano enamorado en querer ser secreto y no descubierto: porque así como el hombre vano, que hablando a mala parte requiere a una hija de un buen padre, o una muger de buen marido, quiere que sus palabras y sua-siones sean secretas; y el contrario le displace mucho, quando la hija al padre o la muger al marido descubre sus vanas palabras y intención depravada, porque fácilmente collige que no podrá salir con la impresa comenzada: de la misma manera, quando el enemigo de natura humana trae sus astucias y suasiones a la ánima justa, quiere y desea que sean recibidas y tenidas en secreto; mas quando las descubre a su buen confessor o a otra persona spiritual, que conosca sus en-gaños y malicias, mucho le pesa: porque collige que no podrá salir con su malicia comenzada, en ser descubiertos sus engaños manifiestos.

[327] 14ª regla. La quatuordécima:
assimismo se ha como un caudillo, para vencer y robar lo que desea; porque así como un capitán y caudillo del campo, asentando su real y mirando las fuerzas o disposición de un castillo, le combate por la parte más flaca; de la misma mane-ra el enemigo de natura humana, rodeando mira en torno todas nuestras virtudes theologales, cardinales y morales; y por donde nos halla más flacos y más necesi-tados para nuestra salud eterna, por allí nos bate y procura tomarnos.

REGLAS-2ªSEMANA

[328] REGLAS PARA EL MISMO EFECTO CON MAYOR DISCRECION DE SPIRITUS, Y CONDUCEN MAS PARA LA SEGUNDA SEMANA.

[329] 1ª regla. La primera:
proprio es de Dios y de sus ángeles en sus mociones dar verdadera alegría y gozo spiritual, quitando toda tristeza y turbación, que el enemigo induce; del qual es proprio militar contra la tal alegría y consolación spiritual, trayendo razones aparentes, sotilezas y assiduas falacias.

[330] 2ª regla. La segunda:
sólo es de Dios nuestro Señor dar consolación a la ánima sin causa precedente; porque es propio del Criador entrar, salir, hacer moción en ella, trayéndola toda en amor de la su divina majestad. Digo sin causa, sin ningún previo sentimiento o conoscimiento de algún obiecto, por el qual venga la tal consolación mediante sus actos de entendimiento y voluntad.

[331] 3ª regla. La tercera:
con causa puede consolar al ánima así el buen ángel como el malo, por contra-rios fines: el buen ángel, por provecho del ánima, para que cresca y suba de bien en mejor; y el mal ángel para el contrario, y adelante para traerla a su dañada intención y malicia.

[332] 4ª regla. La quarta:
proprio es del ángel malo, que se forma sub angelo lucis, entrar con la ánima devota, y salir consigo; es a saber, traer pensamientos buenos y sanctos confor-me a la tal ánima justa, y después, poco a poco, procura de salirse trayendo a la ánima a sus engaños cubiertos y perversas intenciones.

[333] 5ª regla. La quinta:
debemos mucho advertir el discurso de los pensamientos; y si el principio, medio y fin es todo bueno, inclinado a todo bien, señal es de buen ángel; mas si en el discurso de los pensamientos que trae, acaba en alguna cosa mala o distrativa, o menos buena que la que el ánima antes tenía propuesta de hacer, o la enflaque-ce o inquieta o conturba a la ánima, quitándola su paz, tranquilidad y quietud que antes tenía, clara señal es proceder de mal spíritu, enemigo de nuestro pro-vecho y salud eterna.

[334] 6ª regla. La sexta:
quando el enemigo de natura humana fuere sentido y conoscido de su cola ser-pentina y mal fin a que induce, aprovecha a la persona que fue dél tentada, mi-rar luego en el discurso de los buenos pensamientos que le truxo, y el principio dellos, y cómo poco a poco procuró hacerla descendir de la suavidad y gozo spi-ritual en que estaba, hasta traerla a su intención depravada; para que con la tal experiencia conoscida y notada, se guarde para adelante de sus acostumbrados engaños.

[335] 7ª regla. La septima:
en los que proceden de bien en mejor, el buen ángel toca a la tal ánima dulce, leve y suavemente, como gota de agua que entra en una esponja; y el malo toca agudamente y con sonido y inquietud, como quando la gota de agua cae sobre la piedra; y a los que proceden de mal en peor, tocan los sobredichos spíritus con-trario modo; cuya causa es la disposición del ánima ser a los dichos ángeles con-traria o símile; porque quando es contraria, entran con estrépito y con sentidos, perceptiblemente; y quando es símile, entra con silencio como en propia casa a puerta abierta.

[336] 8ª regla. La octava:
quando la consolación es sin causa, dado que en ella no haya engaño por ser de solo Dios nuestro Señor, como está dicho, pero la persona spiritual, a quien Dios da la tal consolación, debe, con mucha vigilancia y attención, mirar y discernir el propio tiempo de la tal actual consolación, del siguiente en que la ánima que-da caliente, y favorescida con el favor y reliquias de la consolación passada; porque muchas veces en este segundo tiempo por su propio discurso de habitúdi-nes y consequencias de los conceptos y juicios, o por el buen espíritu o por el malo forma diversos propósitos y paresceres, que no son dados inmediatamente de Dios nuestro Señor; y por tanto han menester ser mucho bien examinados, antes que se les dé entero crédito ni que se pongan en efecto.



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