Didáctica - Written by Archivo Calasanz on Miércoles, Julio 29, 2009 17:09 - 0 Comments
MATERIAL CALASANCIO (Juan Mendoza, 2009)
MATERIAL CALASANCIO
Sugerencia de temas y actividades para el trabajo en la clase con los alumnos en el mes calasancio
Para I-II-III de Secundaria
Juan Mendoza, escolapio
Primer Año
Contenido:
- Hoja de Cantos Calasancios
- ¿Qué sabemos de Calasanz?
+ Datos biográficos sobre San José de Calasanz
+ Repartir preguntas sobre Calasanz e investigar sus respuestas
- Dar a conocer significado de escudo de la Orden. Dibujar escudo
- Encomendar a un grupo que realice una dramatización sobre un pasaje de la Vida de Calasanz: El inicio de las Escuelas Pías
- Test final sobre Calasanz (Una vez que se ha trabajado todo lo anterior, se puede realizar un test sobre lo aprendido por medio de un concurso de preguntas).
- Preparar mural alusivo a Calasanz en el aula (El mural puede tener como tema “El origen de las Escuelas Pías”).
EDUCAR ES LIBERAR
San José de Calasanz fuiste padre fundador de la primera escuela popular. (bis)
En Peralta de la Sal comienza el Señor a hacer su obra, cuando de una humilde familia sale un fruto, José de Calasanz, y por ser pobre, humilde y obediente Dios quiso escogerte para hacer su voluntad. Y con la ayuda de Santa María te pusiste en camino y a Roma fuiste a dar.
Tu Egipto fue España y de allá Dios te sacó, buscabas un mejor puesto y el Señor te dio algo mejor: /el amor a los niños que en Roma andaban sin ninguna educación./ (bis)
Sufriste persecuciones por hacer la voluntad de Dios, pero no desfalleciste y siempre estabas diciendo: “en Roma ya he encontrado la manera de servir a Dios, educando a los pequeños y no lo dejaré por nada de este mundo”.
Inspirado por el Espíritu te arriesgaste a fundar
la primera escuela gratuita para los niños sin posibilidad y con el lema Piedad y Letras las Escuelas Populares comenzaron a marchar. Y desde hace cuatrocientos años las Escuelas proclaman “Educar es Liberar”.
SOÑADOR DEL FUTURO
Supiste un sueño soñar, tu ideal alimentar, supiste al mundo dejar tu lucha por educar. Lograste al mundo enseñar que se puede ya ser feliz ser amigo de la verdad conquistando el porvenir.
Calasanz, Calasanz, luchador incansable. Calasanz, Calasanz, vida y fe inquebrantable.
Jamás fue fácil tu vida, pensaban que era locura; pero hoy verdad es tu sueño, Piedad y Letras perduran. Hoy tu voz sigue hablado, con la esperanza del cambio. Educar es romper cadenas la fe y la ciencia liberan.
Al niño hay que educar es el ser que crea el futuro, el hombre nuevo del mundo así lo pensó
Calasanz. Y algún día llegará la generación del amor, el mundo libre será habrá derrotado el dolor.
UNA MAÑANA LOS VIO.
Una mañana los vio, no había quien cuidara de ellos, se sintió padre y maestro de esos niños, Calasanz, que su vida era toda para ellos.
Amar a los niños como Calasanz que su vida la entregó a los pequeños. Amar a los niños como Calasanz.
Iba por un pobre barrio de la Roma de aquel tiempo y unos niños se peleaban entre sí; y fue entonces que José sintió el llamado del Señor.
Y la escuela nació para esos niños y jóvenes que necesitan alcanzar la libertad: de los hijos de Dios.
Hoy, Señor, te pedimos, que tu cuides de la escuela, que la lleves de la mano de María hacia el Reino de tu Padre.
HUBO UN HOMBRE
La, la, la, la….
Hubo un hombre que paso por esta tierra, hubo un hombre que se dio por los demás. Hubo un hombre que supo ver en los niños futuros hombres de una nueva humanidad (bis).
San José de Calasanz, San José de Calasanz, supiste dar tu vida por los demás (bis).
Enseñándoles a amar. La, la, la, la….
Como un padre para el que no tuvo padre, como hermano para el que no tuvo hermano. Como amigo para aquel que en esta vida no ha tenido el cariño de un amigo.
Como un padre para el que no tuvo padre, como hermano para el que no tuvo hermano. Como amigo para aquel
que en esta vida no ha conocido a Jesús su gran amigo.
COOPERADORES DE LA VERDAD
Fue un sueño o una locura
al ver un mundo mejor,
es lo que dice la gente,
mas seguiste con valor.
Siempre brilló la esperanza
en cada gesto y acción,
pues educar en la Escuela
es la gran obra de Dios.
Hoy cooperamos con Dios EN ESTA ESCUELA,
La Escuela de la Verdad, PIEDAD Y LETRAS.
Ven y también conocerás UNA RAZÓN
Para hacer un mundo mejor COMO CALASANZ.
Tal vez dirán que estás loco
al querer ser diferente,
mas con tu gesto sincero
serás fermento en la gente.
Continuará en ti y en mí
la historia de Calasanz,
pues no es un sueño o locura
construir un mundo mejor.
PONTE DE PIE
Ponte de pie, ensancha tu corazón,
escucha la voz de Dios, entrégate con amor.
Ponte de pie, los niños te piden calor,
esperan tu bendición, tus ojos ven su dolor.
Qué esperas para correr,
hacia ellos a darles amor,
entregarte entero a los niños,
a vivir, trabajar y servirlos.
Ponte de pie, los pobres intentan vivir,
esperan les des un lugar, enseña tus manos y da.
Ponte de pie, no guardes el don del Señor,
tesoros de otros te dio, camina, te llama el amor.
FICHA 1: ¿QUÉ SABEMOS DE CALASANZ?
¿Por qué fue Calasanz a Roma?
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¿Cómo se llamaban los grupos a los que se apuntó?
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¿Qué actividades realizaban tales grupos?
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¿Qué se le ocurrió a Calasanz para solucionar la pobreza de los niños?
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FICHA 2: CRONOLOGÍA DE LA VIDA DE SAN JOSÉ DE CALASANZ
1ª etapa:
Infancia y juventud. (España)
El 11 de septiembre nace en Peralta de la Sal, Reino de Aragón y actual provincia de Huesca, José de Calasanz y Gastón, hijo de Pedro y María, padres de ocho hijos.
Calasanz manifiesta su deseo de ser sacerdote y empieza en la Universidad de Lérida sus cursos de Artes y Filosofía.
Calasanz sufre una crisis íntima muy intensa y una grave enfermedad que ponen a prueba sus intenciones sacerdotales.
Termina su carrera de Teología. Se ordena de sacerdote en el castillo de Sanahuja en Urgell.
2ª etapa:
Viaje a Roma. (43-68 años)
Se doctora en Teología en Barcelona.
Viaja a Roma pensando volver a España con un alto cargo eclesiástico. Allí es teólogo del cardenal Colonna. (43 años)
Calasanz funda en la parroquia de Santa Dorotea, en el Trastévere romano, la «primera escuela pública, popular, gratuita de Europa».
Las escuelas de Calasanz empiezan a llamarse «pías», es decir, gratis. “He Encontrado el mejor de servir a Dios, haciendo el bien a los pequeños. Por nada de este mundo lo dejaré” (53 años)
El número creciente de escolares le obliga a comprar un edificio (San Pantaleo) que hoy es el corazón de la Orden de las Escuelas Pías.
3ª etapa:
Fundador de una Congregación Religiosa. (68-91 años)
Para garantizar la estabilidad y gratuidad de las escuelas y una entrega personal total en los maestros, funda una congregación religiosa con votos de castidad, pobreza, obediencia y un cuarto voto de enseñanza que es novedad en la Iglesia. (68 años)
El Papa Gregorio XV eleva a Orden religiosa la Congregación de las Escuelas Pías. Con ello, la Iglesia reconocía en el más alto grado la importancia de la escuela abierta a todos, especialmente a los pobres.
Las Escuelas Pías se extienden por Centroeuropea.
Los escolapios, con su fundador, intuyen la importancia de las ciencias experimentales innovadas por Galileo, al que apoyan. Campanella publica su libro en defensa de las Escuelas de Calasanz.
La Inquisición lleva preso por las calles de Roma a José de Calasanz y a sus colaboradores en el gobierno de la Orden. Comienza una etapa de persecuciones.
Inocencio X destruye la Orden y la reduce a una serie de casas independientes entre sí y con la prohibición de recibir nuevos miembros Calasanz es destituido y sustituido por indeseables. (89 años)
El 25 de agosto fallece en San Pantaleo de Roma José de Calasanz, el primer maestro público de Europa y Santo. (91 años)
FICHA 3: SIGUE EL CAMINO DE SAN JOSÉ DE CALASANZ
¿A qué “santos” conoció SJC en Roma?
¿Cita cinco países Europa donde hay presencia de las Escuelas Pías?
¿Cómo se “hace” un escolapio?
¿Cómo se llamaban los papás de SJC?
¿Cómo se llaman los seguidores de SJC?
¿Con qué compañía toma la comunión por última vez SJC?
¿Cuál es el nombre completo de la Orden de los Escolapios?
¿Cuál es la misión fundamental que la Iglesia ha confiando a los escolapios?
¿Cuál fue la “feliz idea” de SJC?
¿Cuál fue la primera casa que Calasanz funda fuera de Roma?
¿Cuántos hermanos tenía SJC?, ¿qué lugar ocupaba entre ellos?
¿De qué se mantenían las primeras Escuelas Pías?
¿En qué año las Escuelas Pías fueron constituidas como Orden Religiosa?
¿En qué año se erigió la Congregación Paulina de los Pobres de la Madre de Dios?
¿En qué año se fue SJC a Roma?
¿En qué año se lee el documento por el cuál, la Orden de las Escuelas Pías queda prácticamente destruida?
¿En qué año y lugar fue ordenado sacerdote SJC?
¿En qué año y siglo nació SJC?
¿En qué casa quedaron definitivamente asentadas las Escuelas Pías?
¿En qué dos ciudades dominicanas existen las Escuelas Pías?
¿En qué fecha (día, mes y año) muere SJC?
¿En qué país del mundo hay mayor número de escolapios?
¿En qué país europeo comenzaron las Escuelas Pías?
¿En qué países de Asia hacia están presentes los hijos de Calasanz?
¿En qué parroquia comenzó SJC la primera escuela popular gratuita del mundo?
¿En qué pueblo de España nació San José de Calasanz?
¿En qué tres universidades estudió SJC?
¿En qué universidad estudió SJC Artes, Filosofía y Leyes?
¿Para qué quería SJC hacer de las Escuelas Pías una Orden Religiosa?
¿Para qué quería SJC una canonjía?
¿Por qué destituyeron a SJC en su cargo de General de la Orden?
¿Por qué el cardenal Tonti no quería aceptar nuevas Ordenes Religiosas?
¿Por qué motivo se fue SJC a Roma?
¿Qué acontecimiento de la vida de SJC decidió finalmente su vocación sacerdotal?
¿Qué anécdota le ocurrió a SJC cuando visitaba las parroquias de su diócesis en Urgell?
¿Qué cofradía (grupo cristiano) FEUE el origen de las primeras Escuelas Pías?
¿Qué es un escolapio?
¿Qué estudios hizo SJC en el pueblo de Estadilla?
¿Qué gran científico italiano ayudó a SJC en la enseñanza de física y matemáticas?
¿Qué nacionalidad tenía SJC?
¿Qué otras congregaciones religiosas tienen el mismo espíritu de SJC?
¿Qué países bañados por las aguas del mar Caribe tienen escolapios?
¿Qué palabras de la Biblia pronuncia SJC cuando recibe la noticia de la destrucción de la Orden Escolapia?
¿Qué religioso escolapio hizo la vida imposible a SJC?
¿Qué santos de la Iglesia admiraba más SJC?
¿Quién enseñó a leer a SJC?
Cita cuatro características de la escuela de Calasanz.
Cuenta una anécdota de la infancia del santo.
Entre 1596 y 1598 se produjeron dos “desastres” en los que SJC prestó su servicio voluntario.
Lema de las Escuelas Pías.
FICHA 4
Tomar un escudo de las Escuelas Pías
SIGNIFICADO DEL ESCUDO DE LA ORDEN DE LAS ESCUELAS PÍAS
Monograma con las letras mayúsculas M y A superpuestas M que son la primera y la última letras del nombre de MARIA.
Cuatro letras griegas mayúsculas:
M (mü) y P (rho) primera y última letras del nombre MHTHP (méter) que significa MADRE; y Θ (tzta) y Y (üpsilon) primera y última letras del nombre ΘEOY (Tzeú), en caso genitivo, que significa DE DIOS. Así, pues, debe leerse:
MARÍA, MADRE DE DIOS
FICHA 5: Dramatización: El Inicio de las Escuelas Pías
(Adaptado de la obra “Como grano de trigo”)
Les vamos a contar una historia que sucedió en Roma, entre el siglo XVI y XVIII. La capital de la Cristiandad era una ciudad de grandes contrastes y desigualdad social. Junto a las grandes construcciones de iglesias barrocas, palacios de nobles y cardenales se levantaban extensos suburbios dónde vivía con gran pobreza la mayoría de la población. A ello, se añadía la corrupción de las costumbres y una profunda incultura de las masas populares.
Hacia pocas décadas, la Iglesia en Europa vivió una profunda división. Los cristianos, que deberían vivir unidos, están ahora enfrentados en una guerra ideológica. Las epidemias diezman a la población y la crisis económica las empobrece aún más.
A pesar de todo, la Iglesia reacciona con un incipiente movimiento de reforma moral y social.
Pues en esta ciudad de contrastes, vive José de Calasanz, un sacerdote español de buena estatura, de voz grave y temple señorial. Dicen que llegó a Roma con la pretensión de obtener un beneficio eclesiástico y así, tener la vida bien asegurada pero, conociendo la miseria que había entre los niños de Roma se decidió a dedicarles su vida abriendo escuelas para ellos.
Pero no sólo abrió una escuela en Roma sino que extendió su idea por toda Italia y por los países de Centroeuropa En casi cincuenta años había extendido su proyecto de reforma social a través de la educación por toda la geografía europea.
(Aparece un niño en medio de un grupo de señoras que hablaban sobre la importancia de las Escuelas de Calasanz).
Martino:
Mi papá es de los primeros alumnos del Padre José.
Madre 1:
¿Síiií? (en tono de chisme). Pues eso debió ser hace mucho tiempo porque tu papá ya es un poco mayor.
Martino:
Mi papá me contó que las Escuelas Pías comenzaron en el barrio del Trastévere, creo que sería a finales del siglo pasado. Vamos a ver, Estamos en 1646, ni papá tiene 56 años. Sería por el 1597 más o menos.
Todas las madres hacen rueda y muy atentas escuchan a Martino.
Madre 1:
Sigue, sigue…
Martino:
Dino tendría unos 7 años y había quedado huérfano recientemente. Sus papás murieron en una peste que hubo años anteriores, Cientos de ciudadanos de Roma murieron y la ciudad se quedó con cientos de niños vagabundeando por las calles. Para colmo el río se desbordó se inundó todo el barrio. Más desastre, más sufrimiento.
Madre 2:
Pues parece que la cosa no ha cambiado mucho.
Martino:
En la parroquia de Santa Dorotea había un sacerdote muy entusiasta. Se llamaba Antonio Brandini. Él acogió algunos niños en la sacristía de su parroquia y tuvo la feliz idea de enseñarles a leer y escribir.
Martino:
Entonces llegó el Padre Calasanz de España Parece que le gustó la idea de Brandini y se quedó a ayudarle.
Madre 1:
¿Y qué pasó con Brandini?
Martino:
No sé más de él. Quizá lo cambiarían de parroquia, moriría pronto. El caso es que la llegada de Calasanz a Santa Dorotea fue una verdadera revolución para el barrio.
(Se retrocede la historia en el tiempo, en donde aparecen los otros personajes, que son alumnos. Se encuentran en SANTA DOROTEA, en una pequeña aula. En el año de 1597, en Roma).
Paolo: (apareciendo por una esquina)
¡Que viene don Antonio!
Dino: (al ver a dos niños que seguían jugando)
¡Martino! ¡Cosme! ¡Que viene don Antonio!
Cosme: (enfadado con Martino)
Dame la moneda que me has quitado.
Martino:
Yo no tengo nada.
Cosme:
¡Eres un mentiroso!
Martino:
¡No ¡Mira! (le muestra los bolsillos rotos) si me la hubiera guardado se habría caído al suelo.
Cosme:
¡Seguro! Ustedes los pobres siempre con mentiras (empujándolo) Dame mi dinero, ladrón.
Cosme y Martino se enzarzan en una pelea (todos los demás niños hacen un círculo animando a uno u otro). Justo en este momento entra un cura con sotana (D. Antonio Brandini) que al verlos exclama: ¡otra vez que no ha venido el maestro! Y se apresura para separarlos (entre gritos y agarrones).
D. Antonio:
¡Basta, basta! ¿Qué ocurre?
Cosme:
Martino me ha robado el escudo que me dio mi padre ayer por ayudarle con el carro en el reparto durante toda la semana.
Martino:
¡No es cierto D. Antonio! Ni siquiera lo he visto
(En ese momento D. Antonio se agacha y recoge la moneda debajo de una de las sillas. Dirigiéndose a Cosme le muestra la moneda y le dice con ironía:
D. Ant.:
Conque… robada, Cosme. Creo que vas a tener que pedir perdón a Martino.
Cosme:
¡De ninguna manera! Seguro que la ha dejado caer al verle.
(En ese momento iba a intervenir Martino para volver a defenderse, pero D. Antonio corta la discusión)
D. Ant.:
Está bien. Ya veremos después. Si seguimos así hoy no llegamos ni a la señal de la cruz. Siéntense, yo les daré la clase.
(Y empujándolos por la espalda hacia sus sillas se sientan y D. Antonio se dirige a la silla grande donde comienza)
D. Ant.: (signándose)
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo…
Todos:
Amén.
(En ese preciso momento suena la aldaba de la puerta)
D. Ant.:
¡Válgame Dios! Hoy no hay manera de adelantar. ¡Dino! repasa el Padrenuestro y luego comienzan con la tabla del 3.
(D. Antonio sale se va refunfuñando mientras los niños aprovechan la ausencia del profesor para medio iniciar la pelea)
D. Ant.: (se oye)
¡Buenas P. José! ¡Qué sorpresa! (aparecen en escena) No siendo primeros de mes me extraña verlo por aquí)
Calasanz:
Lo sé D. Antonio, pero desde que descubrí su escuelita siempre que puedo me escapo y me doy un paseo por este barrio del Trastévere.
D. Ant.:
Es de agradecer. Fíjese, hoy ha faltado de nuevo el maestro y me disponía a darles la clase, pero si lo desea… son muchos niños para una persona mayor como yo…
Cal.:
No diga eso que lo necesitan. Yo estaría encantado de sustituirle hoy, si está cansado…
D. Ant.:
No, no por favor…
Cal.:
No faltaría más.
D. Ant:
Está bien, si no le importa, así yo podré arreglar unos asuntos de la parroquia.
(D. Antonio hace un ademán de irse pero antes que salga, Calasanz empieza a hablar.)
Cal.:
Por cierto D. Antonio, al cruzar el Tíber me he encontrado con muchos niños que deambulaban por el barrio insultándose, pegándose…
(Don Antonio viendo por dónde va Calasanz, mandará a los niños a casa pues no es un asunto que se pueda tratar con los niños delante)
D. Ant.: (lo corta)
¡Mire P. José! Hace quince días admití a dos pobres más por su insistencia. Los maestros quieren que les pague más porque les aumento los alumnos, pero los niños que pagan son los mismos. Además, cada vez se repiten más las peleas entre los gratuitos y los que pagan…
Cal.:
D. Antonio, yo le daré lo que haga falta
D. Ant.:
Esa no es la solución.
Cal.:
Y pediré más dinero a la Cofradía.
D. Ant.:
Si no tengo más sitio.
Cal.:
Pero no podemos dejar a esos niños a merced de las malas costumbres y los vicios…
D. Ant.:
No insista, esta vez, no…
Cal.:
Es una obra santa enseñar a los niños pobres letras y piedad y adquirirá gran mérito ante Dios quien les enseñe con amor. ¡Abramos las puertas que pasen los pobres, que aprendan las buenas costumbres y el santo temor aprender a leer, aprender a sumar.
compartir, sonreir, a vivir con amor! con el AMOR de DIOS.
Don Antonio:
No da prestigio enseñar, a los niños pobres letras y piedad.
Calasanz:
Me entregaré a estos pequeños dedicándoles mi vida hasta el final.
Don Antonio:
Piénselo bien; ¿Quién le va a ayudar con esta carga hasta el final?
Calasanz:
En Roma encontré el mejor modo de servir al Señor; haciéndoles el bien, y por nada del mundo lo dejaré. Así que abramos las puertas, que pasen los pobres, que aprendan las buenas costumbres y el santo temor, a leer, a sumar, a vivir con amor!
Don Antonio: Muy bien. Me ha convencido ¡Abramos las puertas, que pasen los pobres, que aprendan las buenas costumbres y el santo temor.
Don Antonio y Calasanz:
Aprender a leer, aprender a sumar, compartir, sonreir. ¡A vivir con amor! con el AMOR de DIOS.
(Se regresa la historia al tiempo en donde se encuentra Martino hablando con las señoras).
Madre 3:
Oh, ¡qué bonita historia!
Madre 1:
Ese Calasanz debía ser bien bravo y aventurero
Martino:
Oí decir a papá que la escuela duró muy poco en la parroquia de Santa Dorotea. El número de niños aumentó y ya no cabían en su pequeña sacristía.
Madre 2:
¿Y entonces?
Martino:
Pues se decidieron pasar el río y buscar una casa más grande, aquí muy cerquita en la plaza del Paraíso, junto al campo de las flores. Y luego de estar en distintos edificios que alquilaban, se establecieron en esta casa de San Pantaleón.
Madre 3:
¡Es un santo!
Segundo Año
Contenido:
- Hojas de Cantos Calasancios (La misma de Primer año)
- ¿Qué sabemos de Calasanz? (Ver ficha 1).
+ Datos biográficos sobre Calasanz (Ver ficha 2).
+ Dar a conocer significado del escudo de la Orden. Dibujar Escudo (Ver ficha 4).
- Encomendar a un grupo que realice dramatización sobre un pasaje de la vida de Calasanz: El inicio de las Escuelas Pías (Ver ficha 5).
- Test final sobre Calasanz
- Preparar mural alusivo a Calasanz en el aula (El tema del mural puede ser “Diferentes modelos del Escudo de la Orden de las Escuelas Pías”).
Tercer Año
Contenido:
- Hola de Cantos Calasancios (La misma de Primer Año).
- ¿Qué sabemos de Calasanz? (Ver Ficha 1).
+ Datos biográficos sobre Calasanz (Ver Ficha 2)
- Dar a conocer escudo de la Orden. Dibujar escudo (Ver Ficha 4).
- La Escuela que Calasanz quería (Ficha 6)
- Elegir a dos para que dramaticen la entrevista al P. José de Calasanz (Ficha 7)
- Los Escolapios en el mundo. Presentar audiovisual de la Viceprovincia Escolapia de Centroamérica y Rep. Dom. Elaborar alguna ficha de trabajo en torno al video.
- Test final sobre Calasanz
- Preparar mural alusivo a Calasanz en el aula (La temática del mural puede girar en torno a la Presencia Escolapia en Centroamérica y Rep. Dominicana, o bien, en los diferentes continentes).
FICHA 6: LA ESCUELA QUE CALASANZ QUERÍA
Amigo Daniel:
¿Qué tal si unos cuantos de tu clase os vais a charlar un ratito con el Director o Directora de vuestro colegio? De esa forma os haríais una idea de los problemas que existen para organizar una escuela.
La obra de Calasanz se extendió por Europa. Mucha gente reclamaba un colegio de escolapios en su pueblo o ciudad Se fundaron muchos. Calasanz escribió numerosas cartas. Asómbrate: más de diez mil. En ellas se nota una preocupación para que los colaboradores no olviden que lo más importante de su vida debe ser Dios y los niños; que lo más importante en una escuela no es aprender cosas sino formarse bien..
Hay que reconocer que Calasanz fue un gran organizador. 1
¿Cómo funcionaban las Escuelas Pías?
Empezaré contándote algunas cosas que no suelen ser simpáticas para un niño de hoy, tenían muchas horas de clase. Y muy pocas vacaciones: los chicos mayores tenían más días libres… para que pudieran ayudar a sus padres.
Pero no quiero cansarte. En mi opinión hay cuatro novedades que convierten a Calasanz en un hombre con visión de futuro:
1ª) La escuela debe ser obligatoria y gratuita
Escribió y pidió insistentemente a las autoridades para que evitaran que hubiera muchachos vagabundeando por las ciudades.
2ª. ) La educación debe comenzar en los primeros años
En sus escuelas ingresaban los niños con cuatro o cinco años. Solía destinar para ellos un buen profesor. El concedía mucha importancia a esta clase de pequeñines. ¿Por qué sería? Si sabes manejar el Evangelio (y si no que te ayuden) busca las palabras de Cristo en los siguientes pasajes: Mt 11, 25 26; Mt 18, 10; Mt 19, 13 15; Mc 9, 35 37; Mc 10, 13 15. En ellos queda sugerida la respuesta.
3ª) Imaginación ante los problemas
Las aulas estaban repletas de niños. Había cursos que superaban los cien alumnos; a pesar de que él opinaba que no deberían pasar de cincuenta, no tenía corazón para dejar fuera de su escuela a muchos chicos (recuerda el punto 1.0). ¿Qué hacer? Organizaba el curso en grupos y los más aventajados ayudaban a los atrasados.
Ante el mal comportamiento de los alumnos: aconseja el amor y paciencia del profesor. Prohibe algunos castigos «bastante bestias» que se aplicaban en su época. Escribe: «es una barbaridad inventar castigos nuevos para los niños».
4ª)El papel de los padres en la educación
Lo considera imprescindible. Más aún mediante los niños la educación debe llegar a la familia. Se preocupa de que los libros sean claros «para que saquen provecho los niños y sus padres
Y eso que, al ser alumnos pobres, no había libros pare todos. En los cursos de los más pequeños utilizaba un libro grandote para toda la clase.
Finalmente quiero contarte que un cardenal, apellidado Tonti (no es un chiste), se oponía a las escuelas de Calasanz. Por una vez nuestro Santo dejó de escribir cartas y redactó un documento para defender la importancia de la educación. Total: que empezó a amontonar adjetivos y debió dejar sin aliento al mencionado cardenal. Toda, vía hoy, al leerlo, se queda uno asombrado. Dice que la profesión de educador es:
- La más digna,
la más noble,
la más meritoria,
- la más beneficiosa,
la mas útil,
- la más necesaria
la más natural,
- la más razonable,
la más grata
la más agradable,
la más gloriosa.
Habrá gente que no esté de acuerdo con tanto calificativo. Pero queda demostrado que quien lo escribe está muy convencido del trabajo que realiza.
Si has sido capaz de leer esta carta y la has comprendido; si recuerdas mi carta anterior… notarás que falta algo: ¿Cómo educaba Calasanz en la fe, en la piedad?,
¿Te formas con está detalle de un cuadro de Segrelles? Se ve al Santo enseñando a hacer la señal de la cruz a un pequeño El pintor ha tenido un gran acierto las escuelas de los más chicos cuatro 0 cinco años) se llamaban: «de la señal de la Santa Cruz
Para Calasanz era más importante la práctica que el aprender catecismos de memoria Una de sus ideas fue la ORACION CONTINUA. Orar es esencial para el cristiano. Por eso en la escuela de Calasanz siempre había alguien que rezaba (los niños se turnaban).
Un último detalle: se daban catequesis (los domingos por la tarde) para los chicos que se preparaban para recibir algún sacramento. A ellas asistían personas mayores, sobre todo los parientes de los muchachos.
Te lo repetiré una vez más: Calasanz tenía muy claro que su escuela podía servir para enseñar cosas … pero buscaba, por encima de todo, una preparación para la vida en sus alumnos y una capacitación de transformar la sociedad en otra más justa y humana.
Un abrazo.
FICHA 7: El inicio de una hermosa aventura.
Entrevista al P. José de Calasanz.
Carlo Vannuci -Periodista
En el otoño de 1597 el sacerdote español; José de la Madre de Dios abre abrió en los locales de la parroquia de Santa Dorotea del Trastévere, la primera escuela popular cristiana.
Con este motivo, un corresponsal de nuestra revista viaja a Roma para entrevistar al P. José que, reside en la escuela de San Pantaleón, al lado de la popular Plaza Navona.
Entré en la ciudad por la Vía Trionfale, crucé la colina de Monte Mario, rodeé la esplendorosa Basílica del Vaticano, todavía en construcción y llegué hasta los aledaños de la Plaza Navona. Allí, en una pequeña plaza, repleta de carruajes de la Posta de la ciudad estaba la escuela. Un palacio junto a la Iglesia de San Pantaleo, en la Plaza de los Massimi.
En ese momento un clérigo joven abrió la puerta y detrás de él salieron una multitud de niños bien ordenados en una fila. Parece ser que había acabado la jornada escolar e iban a sus casas. Aunque estaba seguro, me cercioné si eran las Escuelas Pías. Me contestó afirmativamente y me invitó a entrar que alguien me atendería enseguida.
Entré al patio de la Escuela y se acercó un clérigo ya anciano, alto y delgado. Debía ser él.
CV - Perdón - le dejé en un tono de voz reverencial-; es usted el Padre José de Calasanz.
C - Sí, el mismo, ¿con quién tengo el gusto de hablar?.
CV - Mi nombre es Carlo Vannuci, maestro de niños de la ciudad de Ovada, en el Piamonte. Vengo animado por mi obispo para conocer las Escuelas Pías.
Le enseñé las credenciales y me invitó afablemente a entrar en la casa que, en ausencia de los niños, había vuelto a la tranquilidad de un convento.
C - Así que, viene usted de tan lejos para interesarse en las Escuelas. Tendrá que permanecer usted varias semanas entre nosotros pues 40 años no se resumen en unas horas. Podríamos comenzar por el principio. Dicen los sabios que comprendiendo bien los orígenes, se entiende mejor el presente y se orienta uno mejor hacia el futuro.
CV- Tengo la intuición de que la clave para una verdadera Reforma de la Iglesia pasa por tener cristianos bien instruidos; no sólo en las verdades de la fe sino en las Ciencias y las Letras.
C - Esa misma inquietud me movió hace más de 40 años a comenzar esta bendita aventura en el Barrio del Trastévere, ¿conoce usted esta zona de Roma?.
Le contesté que no, ¿cómo iba a conocer Roma? Había venido directamente a San Pantaleo. Esta ciudad era para mi desconocida completamente. Además, por lo poco que había visto, desbordante en comparación con mi pequeña ciudad.
C - Pues mañana le llevaré. Está a 15 minutos de aquí. Cuando fui por vez primera estaría bien entrado en los treinta. Residía en el palacio del cardenal Colonna que me nombró su teólogo consultor y me llegó a tener una gran estima. La verdad es que tuve la gracia de recibir una buena formación teológica, la cual me ha sido muy útil a lo largo de mi vida. De joven, me movía entre obispos y cardenales. Vestía sotana de seda y tenía unas costumbres muy exquisitas.
CV. Si usted es español, ¿qué hacía en Roma a finales del siglo pasado?
C - Era secretario del cabildo de Urgell, una diócesis de los Pirineos. Desde que me ordené de sacerdote confiaron en mí para responsabilidades administrativas y de gobierno. Un grupo numeroso de sacerdotes estábamos muy ilusionados en hacer una Reforma radical de la Iglesia. Ha de tener usted presente que el Concilio de Trento se había clausurado pocos años atrás. Fui formado en la nueva mentalidad del Concilio. Al grano, vine a Roma con dos motivos: el primero, tramitar algunos asuntos de mi diócesis y el segundo, conseguir una canonjía lo más cerca posible de mi pueblo natal, Peralta de la Sal.
CV - ¿ Y por qué ese empeño en conseguir una canonjía?
C - Yo tenía el siguiente propósito: Una canonjía significaría tener una renta anual de bastantes ducados, lo cual me reportaría una cierta seguridad económica. Con esta pretensión quería estar más disponible para atender a las tareas de Reforma de la Iglesia. Había comprobado en mi trabajo en la diócesis de Urgell cómo el mayor obstáculo para la Renovación era la mala formación de los sacerdotes. Esa era mi inquietud. Quería hacer la Reforma, pero “desde arriba”. No era consciente que en mi no anidaba realmente el deseo de servir a los demás sino de tener seguridad. A mis 34 años, quería ya asegurarme la vida.
CV - Sí, es verdad. Creo que nos pasa a todos. Hay un impulso interno muy fuerte que nos lleva a hacer nuestro propio proyecto de vida y no el del Señor. Queremos seguir a Jesús pero con nuestras condiciones.
C - Sí, hasta que algún acontecimiento te desestabiliza y te obliga a tomar caminos que tú no has elegido. Eso es lo que me paso los primeros años que estuve en Roma.
CV - Si no es una indiscreción, ¿qué acontecimiento tuvo la fuerza de cambiar el rumbo que había marcado a su vida?.
C - Cuando llegué a esta ciudad, no esperaba estar mucho tiempo en ella. Tenía “influencias” que me aligerarían los trámites de la canonjía y estaba deseoso de volver a la tierra que quería. Pero las esperadas influencias no fueron tan efectivas como pensaba y me di cuenta que debía estar más tiempo de lo previsto. Así que me planteé seriamente organizar mi vida en Roma. Amaba mi ministerio sacerdotal y quería sentirme útil . me apunté en algunas Cofradías para ayudar a los más pobres de Roma; especialmente a los enfermos y a los niños.
CV - Ah, ya comprendo. El acontecimiento que cambió el rumbo de su vida fue el contacto con la miseria de Roma.
C - Digamos que el cambio fue algo más lento. Yo vivía en casa de los Colonna y prácticamente todos los días visitaba los barrios de Roma. Ahora veo que el Señor fue ablandando mi duro corazón a través del rostro sufriente de las gentes sencillas de los barrios. Sabía que existía la pobreza, pero lo que me tocó el corazón fue la pobreza de Giovanni, de Carla, de Mario, y de tantos otros rostros con nombre que me iban robando poco a poco mi tiempo y mi dinero.
CV. Insisto en que me cuente algún hecho significativo.
C - En 1596 hubo una epidemia de peste horrible que dejó a muchos niños huérfanos. Unos años después, una riada del Tíber dejó sin casa a miles de personas. No sabe usted lo que golpea el corazón la miseria de tanta gente. Y yo, mientras tanto, en mi cómodo hospedaje palaciego y preocupado por una canonjía. Me fui dando cuenta de lo absurda que estaba siendo la vida que levaba. Tenía que decidirme: o volver a España con mi canonjía o quedarme en Roma con los niños.
CV - El Señor tiene métodos muy extraños para llamar a nuestra puerta. Te pone al borde de un abismo y te invita a saltarlo.
C - Lo describe muy bien. Intuyo que también el Señor le esté llamando a usted al servicio de su Divina Providencia. Pero, dejémoslo por hoy. Mañana, después de la oración iremos juntos a Santa Dorotea y le contaré el resto de la historia.
Me invitó a cenar con la Comunidad y me ofreció un sencillo aposento en la casa. Intuí el gran esfuerzo que hacían al acogerme. Era una comunidad pobrísima pero con la alegría de los que saben que están cumpliendo la voluntad de Dios. Me acosté repasando mentalmente los rasgos de aquel sacerdote aragonés, padre y fundador de las Escuelas Pías.
Después de la oración y de un frugal desayuno salimos para el Trastévere. Estaba emocionado de ser acompañado por el Padre José. La verdad es que me había cautivado. Sentía que estaba ante un auténtico santo. Pasamos por Campo dei Fiori , nos introdujimos por unas callejuelas estrechas y cruzamos el Tíber por el puente Sixto.
Entramos en el barrio y cerca de la puerta Septimiana estaba la Parroquia de Santa Dorotea. Como hacía buen día; las gentes invadían las calles y a pesar de su innegable apariencia pobre, no ocultaban la alegría de vivir con dignidad. Al paso del P. José todos mostraban un saludo reverente y agradecido. “Buenos días, padre José”, “acuérdese de rezar por mi hija enferma”, “¿cómo va mi nieto en la escuela?”, “por fin he encontrado mi primer empleo”.
C - Son 40 años que me paseo por estas calles. Se puede imaginar la de generaciones de niños que han pasado por las Escuelas y gracias a ellas han encontrado un trabajo digno y son unos buenos cristianos. Estas calles me avivan el recuerdo de los principios en Santa Dorotea.
CV - Creo que es aquí, ¿no? ¿Cuándo conoció esta parroquia por vez primera?
C. Yo pertenecía a la Cofradía de los Santos Apóstoles y el Sr. Santiago de Avila, caballero de mucha piedad y cofrade me invitó a venir. Fue el 9 de abril de 1597.
La conversación se cortó y nos abrió la puerta un sacerdote que saludó al P. José efusivamente. ¿Quién no conocía a Calasanz en Roma?. Fui presentado, entramos en la casa y nos sentamos en el salón comedor de la vivienda del párroco. Allí, y junto a un vaso de vino continuamos la amena conversación. En el salón había un precioso cuadro de María que me llamó poderosamente la atención.
C - Sí es la Madonna dei Monti. El P. Antonio Brandini le tenía mucha devoción.
CV - ¿Quién era el P. Brandini?
C - Fue párroco de Santa Dorotea en mis primeros años de Roma. Era un sacerdote excepcional. Había abierto una escuelita para los niños de su parroquia en la que además de dar catecismo les enseñaba a leer, escribir y contar.
CV - Entonces, ¿ya había una escuela antes de llegar vuestra reverencia?
C - Digamos que sí; pero había pocos niños y además tenían que pagar, así que no podían asistir los más pobres del barrio. Más aún, en cada barrio había una escuelita con un maestro pagado por el ayuntamiento, pero eran muy poquitos los que iban y los maestros estaban muy mal formados. A pesar de todo, me sedujo la intuición del P. Brandini. No bastaba sólo dar catecismo; teníamos que hacer una tarea más completa si queríamos renovar la sociedad y la Iglesia. Iba comprendiendo que Dios me seguía queriendo para renovar su Iglesia, pero “desde abajo”, educando a los más pequeños. Así que me puse manos a la obra, trabajé codo con codo con el párroco y algunos miembros de la Cofradía de la Doctrina Cristiana.
CV - ¿ Y así nacieron las primeras Escuelas Pías?
C - Yo no tenía conciencia de haber fundado nada, ¿quién era yo? Ya había Instituciones de caridad y Ordenes religiosas que se podrían encargar de esta tarea. Intenté dar respuesta a las necesidades de ese momento pero quería que se encargara de la escuela alguna Institución.
CV - Por lo que me imagino, ¿intentaría convencer a alguien para que asumiera la gratuidad de las escuelas?
C - Exactamente. Moví Roma con Santiago. Primero me personé en el Capitolio de Roma y solicité que subieran el suelo a los maestros rionales para que así pudieran venir más niños gratis. Me respondieron con una negativa. Después visité a los Padres Jesuitas; ellos tenían experiencia docente. Me contestaron que para entrar los niños en el Colegio Romano tenían que saber los verbos impersonales. ¡Qué gracia!, ¿y quién les enseña antes? Otra negativa más. Pensé que quizá los Dominicos del Convento de La Minerva se ocuparían pero, como me esperaba, me dijeron que lo suyo no eran los niños.
CV - Así que …
C - Entendí que que me tenia que encargar yo de la escuela. ¿Era voluntad del Señor u otra escondida vanidad la de ser fundador.? No tenía escapatoria. Sentí que Dios me acorralaba hacia un abismo y me invitaba a saltarlo.
CV - Y fue aquí precisamente, en Santa Dorotea.
C - Sí, en un principio el párroco me cedió 2 locales y pronto alquilamos uno justo al lado. Los niños venían sin parar y las familias estaban contentísimas.
CV - ¿Y qué paso con su canonjía?
C - Ah se me olvidó. El embajador español ante la santa Sede me comunicó que por fin había llegado la esperada dignidad. Me di cuenta que ya no tenía sentido volver a España puesto que en Roma ya había encontrado el mejor modo de servir a Dios haciendo el bien a los pequeños. Y hasta el día de hoy sigo en este ministerio que espero que la Iglesia me confirme y permanezca durante muchos años.
Acabé el día convencido de que me encontraba ante la persona que había hecho posible la primera escuela popular cristiana de Europa. ¡Ojalá su idea se extienda en el espacio y el tiempo y algún día no exista ningún niño sin conocer el amor de Dios y la dignidad del hombre!
Crónica - Efemérides - Mar 5, 2010 12:03 - 0 Comments
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