Piedad - Written by Archivo Calasanz on Domingo, Marzo 28, 2010 16:12 - 0 Comments

VIA CRUCIS con ayuda de textos para meditar

VIA CRUCIS

Introducción

«En las manos que han partido y vivificado el pan, que han bendecido y acariciado a los niños, que han sido traspasadas… En las manos dulces y poderosas que penetran hasta la médula del alma, que plasman y crean; en esas manos por las que pasa un amor tan grande, es dulce abandonar nuestra alma, especialmente cuando sufre y tiene miedo. Y, al hacerlo, se experimenta una gran felicidad y resulta muy meritorio».

Pierre Teilhard de Chardin

01ª Estación

Jesús es condenado a muerte

Jesús dijo: “Al que escucha mis palabras y no las cumple yo no lo juzgo; no he venido para juzgar al mundo, sino para salvarlo. El que me rechaza y no acepta mis palabras, ya tiene quien le juzgue”. Jn 12, 47-48

Invitatorio
V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Pilato les preguntó: «¿y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?» Contestaron todos: «¡que lo crucifiquen!» Pilato insistió: «pues ¿qué mal ha hecho?» Pero ellos gritaban más fuerte: «¡que lo crucifiquen!» Entonces soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Mt 27, 22-23.26

Reflexión de la Madre Teresa de Calcuta:
«Ecce homo»: Jesús es condenado a muerte. Es importante que cada uno de nosotros logre verlo y cargar con su cruz. Si queremos llegar con Cristo a la cima del monte, tenemos que acompañarle a lo largo de su subida al Calvario. Precisamente para que pudiéramos cargar con nuestra cruz y seguir paso a paso su camino, Jesús, antes de morir, nos dio su cuerpo y su sangre.

Oración
Señor, ayúdanos a ser fieles, a no traicionar esa opción que hemos tomado de seguirte, de vivir la exigencia de tu evangelio… y ayúdanos a dejar los intereses que nos ofrece el mundo, para hacer, de tu enseñanza, la norma de nuestra vida. Ayúdanos a vivir siguiendo el ejemplo de San José de Calasanz y Santa Paula Montal.

02ª Estación

Jesús carga con la cruz

Jesús dijo: “El que pierda su vida por mí, la encontrará”. Mt 10, 39

Invitatorio
V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Entonces se lo entregó para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Jesús, y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado “de la Calavera”, que en hebreo se llama Gólgota.

Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en el estaba escrito: “Jesús el nazareno, el rey de los judíos” Jn 19, 16-17.19

Reflexión de monseñor Óscar Romero
«El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo». Para dar vida a los demás, hay que dar algo de la propia vida. «Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por su hermano». Muchos cristianos están dispuestos a dar su vida como él. Siguen a Jesús por el camino de la cruz. Acusados y ultrajados como él, dan su propia vida para que los pobres tengan vida, y la tengan en abundancia.

Oración
Señor, llegamos ante Ti, porque sabemos que tú no defraudas; que Tú esperas con los brazos abiertos a los que caen, no para reprocharles su miseria, sino para decirles: ¡Ánimo!¡Levántate!¡Siente mi abrazo! Porque no importa las veces que hayas caído, sino todas aquellas que has sido capaz de levantarte.

Al igual que José de Calasanz exhortaba a sus religiosos y animaba a sus alumnos a levantarse frente a las dificultades y a esperar en Ti, haznos a nosotros vivos ejemplos de Él.

03ª Estación

Jesús cae por primera vez

Jesús dijo: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré”. Mt 11, 28

Invitatorio

V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: “El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mi causa, la encontrará” Mt 16, 24-25

Reflexión de Primo Mazzolari
Más que una historia de encuentros, el Vía Crucis es una serie de caídas. En los encuentros, ora está su Madre, ora la Verónica o las piadosas mujeres; en las caídas estamos todos. Parece que el Señor pretendiera citarnos «en la tierra», donde los encuentros resultan más fáciles y al alcance de la fragilidad general. El caído no es un desertor, sino uno «que desfallece por el camino». Y Jesús lo espera, inclinado a su vez bajo la cruz, para que nadie sé sienta solo en la hora más angustiosa.

Oración
Señor, en este momento te pedimos por todos los sufrientes de la tierra, en especial por aquellos que se sienten solos y abandonados.

Da valor Señor a cada unos de ellos y a nosotros haznos cercanos para acompañarles y aliviarles en su dolor.

04ª. Estación

Jesús encuentra a su Madre

Jesús dijo: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?” Y señalando con la mano a sus discípulos, dijo: “Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre”. Mt 12, 48 – 49

Invitatorio

V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

¿A quién podré compararte? ¿A quién te asemejaré, hija de Jerusalén? ¿A quién te igualaré, para poder consolarte, virgen hija de Jerusalén? Porque tu desastre es inmenso como el mar: ¿quién te sanará? Lam 2, 13

Reflexión de san Maximiliano Kolbe
Madre Santísima, por amor tuyo me ofrezco a permanecer en esta dura cárcel (de Auschwitz), aunque a los demás les permitan volver a casa. Permaneceré aquí olvidado y despreciado padeciendo por ti. Me ofrezco especialmente a ti, oh María, a fin de que encuentre la muerte en este campo entre hombres hostiles e indiferentes.

Oración
Señor, en este momento te pedimos por todas las madres de la tierra, en especial por aquellas a las que sus hijos no las valoran, no las tienen en cuenta, las abandonan cuando sus fuerzas flaquean y se avergüenzan de ellas porque viven en inferioridad.

Da valor Señor a cada madre, a cada padre; que no se desanimen y sigan firmes como tu Madre, aunque tengan que encontrar a sus hijos con la cruz a cuestas, bajo la tortura del sufrimiento. Señor, haznos vivo ejemplo de fieles que viven en tu esperanza.

05ª Estación

El Cireneo ayuda a llevar la cruz

Jesús dijo: “A quien te pide, dale. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten”. Lc 6, 30-31

Invitatorio

V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Y lo sacaron para crucificarlo. Y a uno que pasaba de vuelta del campo, a Simón de Cirene –el padre de Alejandro y de Rufo- lo forzaron a llevar la cruz. Mc 15, 21

Reflexión de David Mª Turoldo
Jesús necesita la ayuda de otro hombre para proseguir su camino. En su lento caminar junto a aquel hombre, Simón recibió de aquel rostro, sereno en su dolor, una mirada de silenciosa gratitud que lo transformó profundamente. Nuestro Dios tiene necesidad de nuestra ayuda. No es fácil saber concretamente cómo obrar; cómo poner nuestras vidas en relación con las vidas de los demás, que, sin saberlo, nos necesitan; cómo descubrir la experiencia profunda de Simón de Cirene.

Oración
Señor; cambia nuestro duro corazón por uno tolerante, sensible y tierno.

Que nunca añadamos aún más peso al que se encuentre sobrecargado, sino que compartamos su carga con ese amor que sabe socorrer gozosamente. Que sepamos compartirlo haya donde se encuentra nuestro Trastévere.

06ª Estación

La Verónica enjuga el rostro de Jesús

Jesús dice: “Se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad”. Jn 4,23

Invitatorio

V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

No tenía figura ni belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado por los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros; despreciado y desestimado. Is 53, 2-3

Reflexión de Luigi Giussani
«No tiene gracia ni belleza para atraer la mirada, ni aspecto digno de complacencia». El sacrificio no tiene belleza ni aspecto sugestivo. El sacrificio es Cristo padeciendo y muriendo. Él es el significado de nuestra vida. Toda la vida está en función de algo más grande, en función de Dios. Nuestra vida está en función de ti, oh Cristo. «Busco tu rostro»: esta es la esencia del tiempo. «Busco tu rostro»: esta es la esencia del corazón. «Busco tu rostro»: esta es la naturaleza de la religión.»

Oración
Señor; estamos admirados ante esa actitud valiente de una mujer que ha sido capaz de dar la cara por Ti. Ayúdanos a vivir la fe, de tal manera, que nuestra adhesión al Señor sea auténtica y, en los momentos en que nos cueste demostrarlo, seamos capaces de llegar a tu presencia para decirte: ¡Señor, auméntanos la fe!

Porque nosotros también queremos salir de la multitud y dar la cara. Porque para nosotros, igual que en su momento para Santa Paula, hoy sigue valiendo la pena soñar.

07ª Estación

Jesús cae por segunda vez
Jesús dijo: Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados… - dijo al paralítico-: “a ti te lo digo, ponte de pie, toma tu camilla y vete a tu casa”. Lc 5,24

Invitatorio
V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Y adelantándose un poco, cayó con el rostro en tierra, orando así: “Padre mío, si es posible, que pase lejos de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Mt, 26, 39

Reflexión de Edith Stein (santa Teresa Benedicta de la Cruz)
Ayudar a llevar la cruz de Cristo es fuente de una alegría inmensa y pura, y aquellos a quienes les es concedido y lo hacen, los constructores del reino de Dios, son hijos de Dios en el sentido más genuino y pleno. Por tanto, sentir predilección por el camino de la cruz no significa en absoluto negar que el viernes santo ya ha pasado y se ha cumplido la obra de la redención. La cruz es el camino que, desde la tierra, conduce al cielo. Quien lo abraza con fe, amor y esperanza es elevado hasta el seno de la Trinidad.

Oración
Señor; es duro seguir cuando no se espera nada mejor. Es duro llamar a otra puerta, cuando ya se te han cerrado todas; es duro seguir caminando cuando, a veces, sabes que al final solamente te espera el calvario.

Pero Señor, sabemos que contigo no debemos sentir turbación ni desasosiego. Ayúdanos a no cansarnos, a no deprimirnos, a no desesperanzarnos… Ayúdanos a recordar que, después de cada noche oscura, vuelve a saludarnos el amanecer.

08ª Estación >
Jesús y las hijas de Jerusalén
El espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Él me envió a llevar la buena noticia a los que sufren, a vendar los corazones heridos, a proclamar la liberación a los cautivos y la libertad a los prisioneros. Is 61, 1

Invitatorio
V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Seguía a Jesús una gran multitud del pueblo y mujeres que se dolían y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos». Lc 23, 27-28

Reflexión de Martin Luther King
Tengo un sueño. Sueño que un día los hombres se sublevarán y comprenderán que están hechos para vivir como hermanos. Sueño que un día la justicia discurrirá como el agua y la rectitud como un río impetuoso. Sueño que un día cesará la guerra y los hombres transformarán las espadas en arados y las lanzas en podaderas; las naciones no volverán a enfrentarse unas con otras y no pensarán en la guerra. Ese será un día maravilloso. Las estrellas de la mañana cantarán juntas y los hijos de Dios gritarán de alegría.

Oración

Señor; danos un corazón compasivo que sepa llorar:
De emoción y de tristeza, de ternura y de agradecimiento, junto a Ti y junto a los hermanos.
Danos un corazón que sepa comprometerse con los que son tratados injustamente, que sepa ver en los demás el rostro de un hermano
Danos un corazón que encuentre en la Escuela Pía, un lugar donde acoger y compadecer de aquellos que lo necesitan.
Señor recuérdanos y danos fuerzas para recordar siempre la promesa de que seremos consolados.

09ª Estación >
Jesús cae por tercera vez
Jesús dijo: “El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el Reino de Dios”
Lc 9, 62

Invitatorio
V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado, traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable vino sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino, y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Is 53, 4-6

Reflexión del papa Benedicto XVI
El hombre ha caído y sigue cayendo: cuántas veces se convierte en la caricatura de sí mismo, dejando de ser imagen de Dios y volviéndose algo que pone en ridículo al Creador. En la caída de Jesús bajo el peso de la cruz se refleja todo su recorrido: su abajamiento voluntario para levantarnos de nuestro orgullo. Y al mismo tiempo emerge la naturaleza de nuestro orgullo: la soberbia con la que queremos emanciparnos de Dios para dar forma a nuestra vida en solitario.

Oración
Señor; llena nuestro corazón de amor y misericordia. Ayúdanos a recibir esa ternura que levanta y salva.
Líbranos del corazón duro que abate al ser humano en nombre de la justicia.
Danos entrañas de clemencia y comprensión, capaces de construir sin humillar.
Danos la gracia de ser capaces, no sólo de observar el mal, sino de tender la mano para solucionarlo.
Y, sobre todo, haz que estemos dispuestos a clamar al Señor con la seguridad de que Él escucha siempre. Haznos religiosos y laicos capaces de buscar, vivir y llevar a todo el mundo la Verdad.

10ª Estación >
Jesús es despojado de sus vestiduras

Jesús dijo: “Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian”. Mt 5. 44

Invitatorio
V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Entonces lo desvistieron y le pusieron un manto rojo.
Luego tejieron una corona de espinas y la colocaron sobre su cabeza, pusieron una caña en su mano derecha y, doblando la rodilla delante de él, se burlaban, diciendo: “Salud, rey de los judíos”. Y escupiéndolo, le quitaron la caña y con ella le golpeaban la cabeza.
Después de haberse burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron de nuevo sus vestiduras y lo llevaron a crucificar. Mt 27, 28-31

Reflexión del Hermano Carlos de Foucauld
Tú has sufrido todo esto por amor, por amor nuestro, para hacernos santos, para invitarnos a amarte en vista de tu inmenso amor. Ciertamente no fue para redimirnos por lo que tú sufriste tanto, oh Jesús (…). Tu acto más insignificante tiene un valor infinito, porque es el acto de un Dios, y habría sobrado para redimir a mil mundos (…). Tú lo has hecho para hacernos santos, para llevarnos, para apremiarnos a amarte libremente, porque el amor es el medio más poderoso para atraer al amor.

Oración
Señor; te pedimos que nos ayudes a ser samaritanos del camino, que sepamos compartir nuestros bienes con los que carecen de ellos; que sepamos alzar la voz ante el reparto injusto; que seamos defensores del la dignidad humana y que dejemos que Tú seas el que cubras nuestra desnudez, cuando los demás nos arranquen hasta lo que nos parezca más preciado, como experimentó Calasanz ante la pérdida de las escuelas o la disolución de su amada Orden.

11ª Estación >
Jesús es crucificado
El cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios; sino que se despojó de sí mismo tomando condición de siervo, haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte, una muerte de cruz.
Filipenses 2, 6-8

Invitatorio
V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: «Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen». Lc 23, 33-34

Reflexión de Juan XXIII
Aprendamos de Jesús a no irritaros, a no perder la paciencia con nadie, a no alimentar en nuestro corazón aversión hacia aquellos que, creemos, nos han hecho daño. Aprendamos a compadecernos el uno del otro, porque todos tenemos defectos, y quien no tiene uno tiene otro. Aprendamos a amar a todos, ¿me comprendéis? A todos, incluso a aquellos que nos hacen o nos han hecho daño. Aprendamos a perdonar, a rezar también por ellos, pues quizá ante Dios son mejores que nosotros.

Oración
Señor, limpia nuestro corazón. Ayúdanos a tener:
-Un corazón sincero que no se deje engañar por normas que no sean las del Evangelio
-Un corazón que ponga tu luz en alto, para que todos puedan verla
-Que siembre semillas de vida y verdad
- que se muestre sin reservas, aunque le acompañe la dificultad
-que mire con ojos nuevos, como tú le enseñaste, como el corazón de José y de Paula, para descubrir donde debe entregarse.
-un corazón limpio capaz de aprender que lo esencial consistía en amar
-un corazón como el tuyo que pueda ver a Dios y encontrarse con Él.

12ª Estación >
Jesús muere en la cruz

Jesús dijo: “No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más”.
Lc 12, 4

Invitatorio
V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» y, dicho esto, expiró.
Luc 23, 46

Reflexión de Tonino Bello
Un día, cuando terminéis de recorrer el estrecho camino del Calvario y experimentéis como Cristo la agonía del patíbulo, se rasgarán de arriba abajo los velos que envuelven el templo de la historia y sabréis por fin que vuestra vida no ha sido inútil, que vuestro dolor ha alimentado la economía sumergida de la gracia, que vuestro martirio no ha sido absurdo, sino que ha engrosado el río de la redención, llegando hasta los rincones más remotos de la tierra.

Oración
Señor;
Todos conocemos lo que es una separación, lo que es una muerte….
Pero hoy te queremos pedir por los que tienen muerta el alma.
Por los que viven llenos de insensibilidad, de inconsciencia, de ignorancia, por los que son incapaces de percibir los latidos de su corazón.
Ten compasión de ellos, Señor; hazles saber que también por ellos estás ahí, muerto y crucificado.
Haz que encuentren a esa persona que les ayude a acercarse a ti y les recuerde que tienen un sitio privilegiado en tu corazón.

13ª Estación >
Jesús es bajado de la cruz

Jesús dijo: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto”.
Jn 12, 24

Invitatorio
V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Al atardecer, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también se había hecho discípulo de Jesús, y fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús y Pilato ordenó que se lo entregaran.
Entonces José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia y lo depositó en un sepulcro nuevo que se había hecho cavar en la roca. Después hizo rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, y se fue.
Mt 27, 57-59

Reflexión de Dietrich Bonhoeffer
Es infinitamente más fácil sufrir obedeciendo a un mandato de otros que en una opción personal plenamente libre. Es infinitamente más fácil sufrir con otros que solos. Es infinitamente más fácil sufrir en público y con honor que en privado y con deshonor. Es infinitamente más fácil sufrir en el empeño del propio ser físico que bajo la moción del Espíritu. Cristo sufrió con plena libertad, solo, lejos de las miradas de los otros y cubierto de infamia, en el cuerpo y en el espíritu, y de la misma manera han sufrido muchos cristianos con él.

Oración
Señor; danos la Gracia de vivir contigo nuestras muertes y depositar en el regazo de la madre nuestros cuerpos destrozados, para que sea ella la que los ponga en los brazos del padre.

14ª Estación >
Jesús es sepultado

Invitatorio
V/. Te adoramos Cristo y te bendecimos
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá”
Jn 11, 24

Reflexión de Madeleine Delbrêl
Oh Dios, tú vivías, y yo no me había enterado.
Habías hecho mi corazón y mi vida a tu medida
para que durara como tú;
pero como tú no estabas presente,
el mundo entero me parecía pequeño y estúpido
y el destino de los hombres insulso y cruel.
Cuando me enteré de que vivías,
te di las gracias por haberme hecho vivir,
y por la vida del mundo entero.

Oración
Señor, ayúdame a quitar la losa de mi sepulcro, a quitar la losa de los sepulcros de los demás, para que nos sea fácil salir a esperarte, al inicio del alba.

Conclusión
Si fuera de tu agrado, Señor, pedirnos una sola cosa en toda nuestra vida, nosotros nos quedaríamos asombrados por ello, y el haber cumplido esta sola vez tu voluntad sería «el advenimiento» de nuestro destino… Todos nosotros estamos predestinados al éxtasis, llamados a abandonar nuestros pobres programas para abrazar, de hora en hora, tus planes. Nosotros no somos nunca miserables destinados a ser uno más, sino felices elegidos llamados a saber lo que quieres hacer, lo que esperas en cada instante de nosotros. Personas que te son un poco necesarias, personas cuyos gestos te faltarían, si se negaran a hacerlo. El ovillo de algodón que devanar, la carta que escribir, el niño que levantar, el marido que tranquilizar, la puerta que abrir, el micrófono que cerrar, la jaqueca que soportar, son otros tantos trampolines para el éxtasis, otros tantos puentes para pasar de nuestra pobre o mala voluntad a la orilla serena de tu beneplácito.

Madeleine Delbrêl

Gentileza Paco Molina



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