Piedad - Written by Archivo Calasanz on Domingo, Marzo 28, 2010 15:59 - 0 Comments

VIA CRUCIS (Alfonso María Ligorio)

Por San Alfonso María Ligorio

# Año Jubilar del Templo de San Juan de Dios
Diócesis de León
Ciudad de León, Nicaragua
1685 - 2010
325 Años de Existencia

EL CAMINO DE LA CRUZ

Arrodíllate ante el altar, haz un Acto de Contrición, y forma la Intención de ganar las Indulgencias bien para ti, o para las almas en el Purgatorio.

Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois Y porqué os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón el haberos ofendido.

Yo propongo Firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las Ocasiones de ofenderos, y Confesarme Cumplir la penitencia que me fuere impuesta.

Te ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos en Satisfacción de todos mis pecados.

Y confío en que por tu misericordia infinita me perdonaréis y me daréis gracia para enmendarme y Perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.

Después di:

SEÑOR mío Jesucristo, Vos anduvisteis con tan grande amor este camino para morir por mí, y yo os he ofendido tantas veces apartándome de Vos por el pecado, mas ahora os amo con todo mi corazón, y os amo Porque, me arrepiento sinceramente de todas Las ofensas que os lo hecho. Perdóname, Señor, y Permíteme que os acompañé en este viaje. Vais a morir por mi amor, pues yo también quiero vivir y morir por el vuestro, amado Redentor mío. Si, Jesús mío, quiero vivir siempre y morir unido a vos.

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Primera Estación: Jesús sentenciado a muerte

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera cómo Jesús, Después de haber sido azotado y coronado de espinos, Fue injustamente sentenciado por Pilato a morir crucificado.

(Aquí se hace una pequeña pausa para Considerar brevemente el misterio, y lo mismo en las demás estaciones.)

Adorado Jesús mío: mis pecados Fueron más bien que Pilato, los que os sentenciaron a muerte. Por los méritos de este doloroso paso, os suplico me asistáis en el camino que va recorriendo mi alma para la eternidad.

Os amo, ¡Oh Jesús mío! más Que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade. Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor.

SEGUNDA ESTACIÓN: Jesús es cargado con la cruz

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera cómo Jesús, andando este camino con la cruz a cuestas, iba pensando en ti y Ofreciendo A su Padre por tu salvación la muerte Qué iba a padecer.

(Pausa)

AMABILÍSIMO Jesús mío: abrazo todas las Tribulaciones que me tenéis Destinadas hasta la muerte, y os ruego, por los méritos de la pena que sufristeis llevando vuestra Cruz, me DEIS fuerza para llevar la mía con perfecta paciencia y Resignación.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, Más que a mi mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade . Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor

TERCERA ESTACIÓN: Jesús cae la primera vez Debajo de la cruz

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera esta primera caída de Jesús Debajo de la Cruz. Estaban sus carnes despedazadas por los azotes, su cabeza coronada de espinas y ya había derrames con mucha sangre, por lo Cual Estaba tan débil que apenas podia caminar; Llevaba, al mismo tiempo, aquel enorme peso sobre sus hombros y los soldados le empujaban; de modo que muchas veces desfalleció y cayó en este camino.

(Pausa)

AMADO Jesús mío: más que el peso de la Cruz, son mis pecados los que os hacen sufrir tantas penas. Por los méritos de esta primera caída libradme de incurrir en pecado mortal.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, Más Que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade . Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor.

CUARTA ESTACIÓN: Jesús encuentra a su afligida madre

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera el encuentro del Hijo con su Madre en este camino. Se miraron mutuamente Jesús y María, y sus miradas Fueron otras tantas flechas que traspasaron sus amantes corazones.

(Pausa)

AMANTÍSIMO Jesús mío: por la pena que experimentasteis En este encuentro, concededme la gracia de ser verdadero devoto de vuestra Santísima Madre. ¿Y vos, mi afligida Reina, que fuisteis abrumada de dolor, con vuestra alcanzadme Intercesión una continua y amorosa memoria de la Pasión de vuestro Hijo.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, Más Que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade . Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor.

QUINTA ESTACIÓN: Simón ayuda a Jesús Cruz A llevar la

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera cómo los Judíos, al ver que Jesús iba desfalleciendo cada vez más, temieron que se les muriese en el camino y, como deseaban Verle morir de la muerte infame de Cruz, obligaron a Simón el Cirineo A que le ayudase uno llevar aquel pesado madero .

(Pausa)

DULCÍSIMO Jesús mío: no quiero rehusar la Cruz, como lo hizo el Cirineo, antes bien, la acepto y la abrazo; acepto en particular la muerte que tengáis Destinada para mi, con todas las penas que la han de acompañar, la uno a la vuestra, y os la ofrezco. Vos habéis querido morir por mi amor, yo quiero morir por el vuestro gusto y por Daros, ayudadme con vuestra gracia.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío! más Que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade. Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor

SEXTA ESTACIÓN: La Verónica limpia el rostro de Jesús

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera cómo la devoto mujer Verónica, al ver un Jesús tan fatigado y con el rostro bañado en sudor y sangre, le ofreció un lienzo, y limpiándose con el nuestro Señor quedó impreso En este su santa imagen.

(Pausa)

AMADO Jesús mío: en otro tiempo vuestro rostro era hermosisimo; más en este doloroso viaje las heridas y la sangre han cambiado en fealdad su hermosura. ¡¡¡¡Ah, señor mío, También mi alma quedó hermosa una Vuestros ojos Cuando Recibí la gracia del bautismo, mas yo la que desfigurado Después con mis pecados! Vos sólo, ¡Oh Redentor mío!, Podéis restituirle su belleza pasada: hacedlo por los méritos de vuestra Pasión.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, Más Que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade . Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor

SÉPTIMA ESTACIÓN: Jesús cae la segunda vez con la cruz

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera la segunda caída de Jesús Debajo de la Cruz, en la Cual se le renueva el dolor de las heridas de su cabeza y de todo su cuerpo al Señor Afligido.

(Pausa)

Oh pacientísimo. Jesús mío. Vos tantas veces me habéis perdonado, y yo he vuelto a caer ya ofenderos. Ayudadme, por los méritos de esta nueva caída, un Perseverar en vuestra gracia hasta la muerte. Haced que en todas las tentaciones que me asalten, siempre y prontamente, me encomiende a vos.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío! más Que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade. Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor

OCTAVA ESTACIÓN: Las mujeres de Jerusalén lloran por Jesús

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera cómo Algunas piadosas mujeres, viendo a Jesús en tan lastimoso estado, que iba derramando sangre por el camino, lloraban de compasión; Mas Jesús les dijo: No lloréis por mí, sino por MISMAS vosotras y por vuestros hijos.

(Pausa)

Afligido Jesús mío: lloro las ofensas que os He hecho, por los Castigos que me han merecido, pero mucho más por el disgusto que os Dado que a vos, que tan ardientemente me habéis amado. No es tanto el Infierno, como vuestro amor, el que me hace llorar mis pecados.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, Más Que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade . Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor

NOVENA ESTACIÓN: Jesús cae por tercera vez con la cruz

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera la tercera caída de Jesucristo. Extremada era su debilidad y excesiva la crueldad de los verdugos, que querian Para Para Para Para hacerle apresurar el paso, Cuando apenas le Quedaba aliento para moverse.

(Pausa)

Atormentado Jesús mío: Por los méritos de la debilidad que quisisteis padecer en vuestro camino al Calvario, dadme La Fortaleza Necesaria para vencer los respetos humanos y todos mis desordenados y perversos apetitos, que me han Hecho despreciar vuestra amistad.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, Más Que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade . Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor

DECIMA ESTACIÓN: Jesús es despojado de sus Vestiduras

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera cómo al ser despojado Jesús de sus Vestiduras por los verdugos, estando la túnica interior pegada a las carnes desolladas por los azotes, le arrancarán Con Ella También la piel de su sagrado cuerpo.

(Pausa)

Compadece a tu Señor y dile: INOCENTE Jesús mío: Por los méritos del dolor que entonces sufristeis, ayudadme un desnudarme de todos los afectos a las cosas terrenas Para Que Pueda yo poner todo mi amor en vos, que sois tan digno de ser amado.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, Más Que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade . Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor

Undécima ESTACIÓN: Cruz Jesús es clavado en la

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera cómo Jesús, tendido sobre la Cruz, Alarga sus pies y manos y Se ofrece al Padre Eterno el sacrificio de su vida por nuestra salvación; le enclavan Aquellos bárbaros y verdugos, Después, levantan la Cruz en alto dejandole morir de dolor sobre aquel patíbulo Infame.

(Pausa)

Despreciado Oh Jesús mío. Clavad mi Corazón a vuestros pies para que quede siempre ahí amándoos y no os deje más.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, Más Que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido: no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez: haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade . Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor

Duodécima ESTACIÓN: Cruz Jesús muere en la

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera cómo Jesús, Después de tres horas de agonía, consumido de dolores y exhausto de Fuerzas Su cuerpo, inclinaciones la cabeza y expira en la Cruz.

(Pausa)

Oh difunto Jesús mío. Beso enternecido esa Cruz en que por mí habéis muerto. Yo, por mis pecados, cinta merecida una mala muerte, mas la vuestra es mi esperanza. Ea, pues, Señor, por los méritos de vuestra Santísima Muerte, concededme la gracia de morir Abrazado a vuestros pies y consumido por vuestro amor. En vuestras manos encomiendo mi alma.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, Más Que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade . Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor

DECIMOTERCERA ESTACIÓN: Cruz Jesús es bajado de la

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera cómo, habiendo expirado ya el Señor, le bajaron de la Cruz, dos de sus Discípulos: José y Nicodemo, y le depositarán en los brazos de su afligida Madre, María, que le Recibió con ternura y le estrecho contra su pecho traspasado de dolor.

(Pausa)

¡Oh afligida Madre. Por el amor de este Hijo, vuestro siervo admitidme por mí y por rogadle. Y Vos, Redentor mío, ya que habéis querido morir por mí, recibidme en el número de los que os aman más de veras, pues yo no quiero amar nada fuera de Vos.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, Más Que a mí mismo, me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade. Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor

DECIMOCUARTA ESTACIÓN: Jesús colocado en el sepulcro

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Considera cómo los Discípulos llevaron un enterrar o Jesús, acompañándole También su Santísima Madre, que le deposito en el sepulcro con sus propias manos. Después cerraron la puerta del sepulcro y se retiraron.

(Pausa)

Oh Jesús mío sepultado. Beso esa losa que os encierra. Vos resucitasteis Después de tres días; por vuestra resurrección os pido y os suplico me hagais Resucitar glorioso en el día del juicio final para estar eternamente con Vos en la Gloria y amándoos bendiciéndoos.

Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, Más Que a mí mismo, me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido, no permitáis que vuelva un separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade. Amén.

Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor

Después, volviendo al altar mayor, se rezan cinco Padrenuestros, cinco Avemarías y cinco Glorias por las Cinco Llagas de Jesucristo, y otro Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, por la Intención del Santo Padre, para poder ganar todas las otras Indulgencias un Concedidas esta Devoción.

——————

HISTORIA

“Calvario, Vía Crucis” en latín “Camino de la Cruz”. También se le llama Estaciones de la Cruz y Vía Dolorosa. Se Trata de un camino de oración que busca adentrarnos en la meditación de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo en su camino al.

La Finalidad de las Estaciones es ayudarnos un unirnos A Nuestro Señor haciendo una peregrinación espiritual de las Naciones Unidas de La tierra de Santa Claus, un Los momentos mas Señalados de su Pasión y muerte redentora. Pasamos de Estación en Estación meditando Ciertas oraciones. Varios santos, entre ellos San Alfonso Ligorio, Doctor de la Iglesia han escrito Meditaciones para cada estación.

Según la tradición, la Santísima Virgen visitaba diariamente las Estaciones originales y el Padre de la Iglesia, San Jerónimo, nos habla ya de multitud de peregrinos de Todos los países que visitaban los Santos Lugares en su tiempo. Por la dificultad Creciente de visitar la Tierra Santa bajo dominio musulmán, las Estaciones de la Cruz y Diferentes manuales para rezar en ellas se difundieron por Europa. Las Estaciones tal como las conocemos hoy Fueron aparentemente influenciadas por el libro “Jerusalén sicut Christi tempore floruit” escrito por un tal Adrichomius en 1584. En este libro el Vía Crucis tiene doce estaciones y un Éstas Corresponden exactamente nuestras primeras doce. Parece entonces que Vía Crucis, como lo conocemos hoy, de las representaciones Procedentes de aumento de Europa.

Comprendiendo la dificultad de peregrinar a la Tierra Santa, el Papa Inocente XI, en 1686, concedió A LOS franciscanos el derecho de erigir Estaciones en sus iglesias y declaro que todas las Indulgencias, anteriormente obtenidas por devotamente visitar los lugares de la Pasión del Señor en la Tierra Santa, las podian, en adelante, ganar los franciscanos y otros afiliados a la Orden, haciendo las Estaciones de la Cruz En sus propias iglesias, según la forma acostumbrada. Inocente XII confirmo este privilegio en 1694 y Benedicto XIII, en 1726, lo extendió a todos los Fieles. En 1731 Clemente XII lo extendió más aun permitiendo las Indulgencias en todas las iglesias, siempre que las Estaciones fueran erigidas por un padre franciscano con la sanción del ordinario (obispo local). Al mismo tiempo, definitivamente, fijo en catorce el número de Estaciones. Benedicto XIV en 1742 exhortó a todos los sacerdotes una Enriquecer sus iglesias con el rico tesoro de las Estaciones de la Cruz. En 1857 los obispos de Inglaterra recibieron facultades de la Santa Sede para erigir Ellos mismos las Estaciones con Indulgencias Cuando no hubiese franciscanos. En 1862 se quito esta última Restricción y los obispos obtuvieron permiso para erigir las Estaciones ya sea personalmente o por delegación siempre que fuese Dentro de su diócesis.

Indulgencias
Regulaciones actuales sobre las Indulgencias Publicadas en el Enchiridion Indulgentiarium Normae et Conces-siones, Mayo de 1986, Librería Editrice Vaticana.

Se admiten indulgencia Plenaria A LOS Fieles cristianos que devotamente hacen las Estaciones de la Cruz.

El ejercicio devoto de las Estaciones de la Cruz Ayuda a renovar nuestro recuerdo de los Sufrimientos de Cristo en su camino desde el pretorio de Pilato, donde Fue Condenado a muerte, hasta el Monte Calvario, donde por nuestra salvación murió en la cruz.

Gentileza Ariel Ortega



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