Personal, Reflexión - Written by Archivo Calasanz on Martes, Octubre 4, 2011 10:41 - 0 Comments

El pequeño príncipe está triste…

29.IX.2011

Sí, Don Rubén, ya sé que usted lo escribió antes. Pero qué voy a hacer si el pequeño príncipe está triste. Y tengo que seguir como usted que sigue preguntando: ¿Qué tendrá la princesa?. También tengo que preguntar ¿Qué tiene el pequeño príncipe? Su princesa quiere ser mariposa, quiere ser golondrina ¡quiere tener alas y volar y ser libre y liberarse de la jaula de oro que la oprime!.

Al pequeño príncipe también le gustaría tener alas pues le gusta la belleza. Su planeta le parece hermoso -¡es hermoso!-, pero ¡tan chiquito! Poco a poco lo ha ido hermoseando. Al pequeño príncipe le gustan las rosas -¡es que guardan su rosa!- y las mariposas. Por ellas debe aceptar las orugas. En cambio no puede, ni debe, aceptar los Baobas. ¡son tan grandes! … y su planeta ¡tan chiquito!

Por eso el pequeño príncipe necesita alas, ser libre para peregrinar de planeta en planeta, sin ideas hechas, sin prejuicios, en busca de la sabiduría que le permita reconocer al poderoso Baobab cuando éste es aún un pequeño brote. Sabe que cuando crezca ya no hay fuerza humana que pueda arrancarlo. ¿Fuerza divina habrá?

El pequeño príncipe ha conocido gran número de planetas. No solo ha aprendido mucho: la sabiduría parece como que empieza a asomar. Lo que empieza a ver en este amanecer lo tiene ahuevadito.

El pequeño príncipe está triste: no sabe si regresar ya a su pequeño y bello -planeta. No sabe siquiera si aún existe.

El pequeño príncipe está triste y cansado.

Cuando el sol empieza a ocultarse, a la caída de la tarde, en esta hora tranquila hace memoria y evaluación del día. Mientras escribe su diario de campo, se duerme. Se le cae el diario y queda abierto a la curiosidad del paseante que pase. Uno pasa. Curioso toma el libro y lee:

“Hace ya muchos días que llegué a este planeta azul.

He observado a las gentes. Son gentes buenas pero sometidas a leyes que no conocen, ni siquiera se dan cuenta que las hay -que haylas, haylas-. Tan poderosas e insidiosas –baobas- que cuando llegue su momento y sin darse cuenta les hará que olviden su natural bueno y los convierta a un falso natural de perversidad.

Llegué en un momento de gran alboroto.

Esta situación me ha permitido descubrir uno de los marcadores que pienso ayudará a identificar si un brote es de Baobab. Es el ‘estado del bien estar’ –por él mismo, por los relacionados con él, por sus antecedentes, por sus silencios y ausencias-, su deterioro, su defensa.

Primero tendré que aprender qué entienden como ‘estado del bien estar’.

Antes de pasarme la tarde en la biblioteca buscando definiciones voy a dedicarme a observar a la gente que pasa y ver si puedo, al menos, construirme una imagen del ‘estado del bien estar’.

Entre los que pasan hay dos que me llaman la atención: uno empuja una silla de ruedas en la que el otro está sentado. Los llamó para conversar con ellos. Aceptan y de su testimonio saco estos datos del ‘Estado de Bien estar’.

Declaración oficial de minusvalía que concede: Una pensión, medicinas gratis, descuentos en instrumentos que la minusvalía exige, atención médica domiciliar, pago a una persona que lo atienda.

También acceso privilegiado en muchos lugares: parqueos especiales, calles con rampas en todas las esquinas y pasos de peatones, lo mismo en todos los edificios de acceso público con los baños adecuados.

Conversando con otros paseantes completo la descripción:

Trabajos cómodos, con salarios que permitan salidas de fin de semana, comer fuera, pasear por la tarde, sentarse en una terraza para tomar un helado, vacaciones de verano en lugares exóticos. Una atención médica de calidad, rápida.

Todo esto lo podemos exigir porque lo estamos pagando con nuestros impuestos y deducciones que nos hace el gobierno y que no son pocas. El ‘estado del bien estar’ es nuestro derecho, lo estamos pagado. Me explican

¡No dejan de tener razón!

Algunas de las tensiones actuales tienen su origen en el temor que todo eso pueda desaparecer. Lo que hace que la conservación del ‘estado del bien estar’, su defensa y/o su aumento sea un objetivo de la lucha política.

Pienso para mí: ‘mientras en otros lugares, poblaciones enteras muriéndose de hambre’.

La descripción del ‘estado del bien estar’ me da, de entrada, una descripción de su opuesto: el ‘estado del mal estar’, basta con negar lo que se afirma del ‘bien estar’.

La simple observación empírica muestra que el ‘estado del bien estar’ no es universal: hay pueblos sin derechos sociales. No hay declaración de minusvalía, ni ayudas especiales del estado. Si uno, o la familia, tiene con qué, saldrá adelante. Si no, pues no. Dejado al cuidado de la familia que puede cuidar muy poco, a la ayuda de instituciones no gubernamentales, iglesia como ejemplo, que tampoco pueden hacer mucho, no suelen haber tantas limosnas.

Esta sociedad del ‘mal estar’ no solo está en países lejanos. Está al interior de la sociedad del ‘bien estar’. Todo país tiene definida su propia ‘línea de pobreza’ y en todo país, por rico que sea, siempre hay personas por debajo de esta línea.

¿Será que el ‘bien estar’ de unos exija el ‘mal estar’ de otros? En lógica parece que sí: todo concepto se define en contraste con su contrario. El problema está en la relación del mundo lógico con el mundo empírico.

Como uno de los primeros datos incuestionable puedo afirmar, que junto a las ‘Sociedades del bien estar’ están, junto y dentro, las ‘Sociedades del mal estar’, lo que me permite afirmar también que el título ‘estado del bien estar’ es una mala etiquetación. Mejor etiquetarlo como ‘grupos del bien estar’ y como primera consecuencia práctica es que estamos ante un ‘grupo de presión’ de base más o menos amplia que presionará defendiendo sus derechos.

También me permite afirmar que una de las características más determinante de esta realidad es que no todo el mundo participa en el mismo grado de los bienes de la naturaleza.

Este ya es un criterio que puedo utilizar para conocer si un brote determinado es del baobab: el grado de participación en los bienes de la creación: Unos, mucho: injusticia. Muchos, poco o casi nada, baobab. Quizá, ahora, algo abominable, pero que con el tiempo llegara a destruir mi pequeño planeta.

Este es el ‘Efecto Baobab’.

Llegado aquí, teniendo presente el esquema de ‘grupos de bien estar’, ‘estados del mal estar’ junto con los ‘grupos del bien estar’ y que esto significa que no toda persona participa en el mismo grado de los bienes de la naturaleza que por la misma naturaleza les corresponde, me planteo: ¿la lucha por el ‘estado del bien estar’ es lícita, es ética? ¿No es más real plantear como objetivo político la lucha por la ‘sociedad de la austeridad’? ¿O ‘de la pobreza’? Diseñar caminos que poco a poco vayan conduciendo a este estado de austeridad. Diseñar planes y métodos educativos que eduquen a la sociedad, a los jóvenes, en la pobreza como virtud social, que enseñen a amarla.

Esto exige precisar bien qué es pobreza. La defino no como un primer grado en la pobreza extrema, miseria, de situaciones de hambrunas generalizas, la muerte de niños en ambientes insalubres, esclavitud. No es pobreza, es inhumanidad fruto de relaciones antihumanas. Sino que la defino en relación con la utopía

San José Calasanz, maestro en pobreza, tuvo buen maestro, nos enseña con una leyenda la verdad de la pobreza.

Aunque sea hilo de otra madeja, voy a detenerme para contar la leyenda que ahora cuento por venir a cuento: cuenta Calasanz –en sus papeles que carga en sus alforjas lo puede leer el que tenga gusto de leerlo-. Cuenta, pues, que yendo un día a Asís vio –no sé si en sueños, o lo imaginó, quizá fue visión, ¿alucinación? Puede que todo sea a modo de alegoría- Sea lo que sea, vio tres jovencitas de gran belleza. También vio a un frailecico como pajarillo, muy frágil, ligero. Pronto se dio cuenta que era el hermano Francisco. Nuestro padre Francisco toma a las tres hermosas muchachas de la mano y se las entrega a Calasanz como esposas. Las hermosas jóvenes son, una, la pobreza, otra la castidad y la tercera, la obediencia.

Fruto de estas bodas presididas por nuestro P. Francisco es la escuela, semilla de utopía, de un mundo sin opresión ni violencia, sin hambre y llena de justa justicia, con todo niñ@ en la escuela, nunca les falta el pan ni el cariño. Todos tienen futuro, nadie ve coartada su libertad libre. Esta utopía brotará de una educación de la conciencia en una escuela libre de poder de dominio sobre las cosas, las personas, sobre uno mismo; esto es: una escuela presidida por la pobreza, la castidad, la obediencia: las tres hermosas jovencitas.

Retomo el hilo primero, ¿plantear el problema desde lo ético no lo hará irresoluble? ¿No será más útil plantearlo desde otro punto de vista?

La experiencia muestra que el camino ético, camino que en principio es exigido por lo humano, es, en la práctica, el más adecuado para no resolver nada pues todo esfuerzo queda anulado por discusiones que derivan hacia direcciones que, sin negar su importancia fundamental, en este caso, interfieren más que ayudan: Discusiones en torno al problema de la relación entre ricos y pobres, entre las naciones ricas y pobres. Si la riqueza de las sociedades ricas es la causa de la pobreza de los pueblos ¿La riqueza del capitalista es robo del obrero? Se duda: ¿No será que el pobre se crea a sí mismo? ¿No será que el pobre lo es porque tiene espíritu y mente de pobre?. ¿No será que sus dirigentes son los que roban los bienes nacionales?

Señor Iriarte ¿verdad que usted tiene una fábula muy apropiado al problema? La fábula de los dos conejos, que perseguidos por los perros de unos cazadores perdieron tiempo y vida discutiendo si los perros perseguidores eran podencos o galgos.

Entonces la reacción ante la obligación moral de diseñar caminos hacia la ‘pobreza de las naciones’ –gracias Dn. Pepe por prestarme el título- es fácil preguntar: ‘… y eso, ¿a cuenta de qué? ¿Acaso no pago mis impuestos’.

Por lo que es conveniente cambiar la pregunta: ¿Es lícito el objetivo político de defender el ‘estado del bien estar’?, por esta otra: ¿El objetivo político de defender el ‘estado del bien estar’ es conveniente para la supervivencia de la sociedad occidental con sus características de occidente cristiano, de libertad personal y social; de la autonomía, de los derechos humanos, sociales, civiles, populares; de la democracia parlamentaria, o más bien colaborará en la destrucción de esta sociedad?

Desde luego occidente no tiene por qué ser eterno aunque una de las tendencias de la mentalidad de Occidente sea de eternidad: ‘Roma eterna’ ‘Reich de los tres milenios’ ‘atado y bien atado’.

Todo problema que mire a lo humano exige que se contraste con el bien – mal, con lo ético. Pero ¿éste es el primer escalón del estudio? ¿no habrá otras fases primero?

La física nos pueda ayudar.

Dos elementos se conjugan para el rápido desarrollo de la física. Uno el desarrollo de herramientas, cada vez más precisas, que los artesanos disponen para la fabricación de instrumentos de medida; otro, abandonar la metafísica.

¿Cuesta, verdad, Sr. Galileo? Todo un libro tuvo que escribir para tratar de mostrar a Simplicio que el invento del telescopio exige una total revolución mental, exige un pensamiento nuevo, nuevas formas de ver el mudo, de pensarlo, de comunicarlo.

Al abandonar -mejor dicho, al hacer ‘como si’ abandona-, la metafísica se libera de preguntas / respuestas especulativas que en el mejor de los casos están lógicamente muy bien trabadas, pero nada más. Ya no se pregunta ¿Qué es esto? Simplemente los ‘estos’ están ahí y porque están ahí se estudian, si son de algún interés.

Al rechazar el verbo ser, se acoge la expresión: ‘ocurre como si’, con lo que está de más decir que la física actúa en base a modelos: Èl átomo actúa ‘como si’ fuera un ‘sistema planetario’. Éste es el MODELO atómico de Bhor y está clarísimo que entendemos que el Sr. Bhor no dice que el átomo esté formado por un núcleo positivo y cargas negativas moviéndose en órbitas cerradas alrededor del núcleo. Entendemos que sí dice que ante ciertos experimentos los átomos responden ‘como si’ tuvieran una estructura de órbitas.

Cuando nos encontramos con alteraciones en los instrumentos de medida, algunas de éstas, de ciertos instrumentos, las agrupamos en un archivo que titulamos: ‘Electricidad’. Dentro de este archivo reagrupamos las ‘alteraciones’ en subarchivos. Uno lo titulamos: ‘Carga eléctrica’. En el apartado observaciones escribimos: Al situar una ‘carga eléctrica’ –imagínesela cada uno como quiera- en un punto del espacio, todo ocurre ‘como si’ esa ‘carga eléctrica’ deformara el espacio que la rodea de tal forma que éste ya no es uniforme. Ocurre ‘como si’ cada punto adquiriera unas propiedades que no tiene de por sí, de tal forma que para la próxima ‘carga eléctrica’ que se quiera introducir en este ‘espacio’ ésta ya no actúa con autonomía, sino que está obligada a tomar un estado determinado. A la vez, esta nueva ‘carga eléctrica’ redeforma el espacio que determina a su vez el estado de la primera, la que ésta redefine el estado de la segunda, la que hace lo mismo con la primera y así sucesivamente. Esto en un instante.

Es decir, aparece un espacio como ‘energético’, como si cada punto del espacio adquiere una energía: el trabajo que hay que invertir para colocar una carga en ese punto, como es una energía potencial, por lo que se llama potencial (V), por lo mismo la diferencia de potencial entre dos puntos (V1 – V2) está señalando la diferencia de energía entre los dos puntos lo que a su vez señala evolución de las cargas que intervienen.

Ante esto la física no pregunta ¿Qué es esto? ¿aquello? ¿lo de más allá? Sino que toma metros, cronómetros, balanzas de torsión, se encierra en una habitación y empieza a medir, remedir, tomar datos y más datos –cuántos más, mejor-, relacionarlos y romperse la cabeza tratando de resumirlas con sus palabras, lo más brevemente que pueda y de la forma más elegante posible.

Hecho esto sale y nos entrega la ‘Ley fundamental de la electricidad’ ¿Verdad que fue así Dn Charles? Los periodistas empiezan rápido a ametrallarlo ¿Díganos Dr. Coulomb qué es la carga eléctrica? Pues no lo sé. Dr. Coulomb ¿no sabe qué es la carga eléctrica? No. No lo sé. ¿Entonces qué sabe? Todo, menos qué es la carga eléctrica.

A semejanza de la carga eléctrica, también están ahí mismo los ‘grupos del bien estar’, ‘sociedades del mal estar’ coincidiendo en el tiempo y en el espacio.

Primero hay que examinar qué ‘deformación’ crean en el espacio humano alrededor. Si hay un gradiente de potencial –es decir de energía, en este caso de ‘energía humana’, antropodinámica, que desde luego habrá que definir- y qué actuación determinará en los grupos humanos participantes.

Tomo como punto de partida una tabla del Producto Interno Bruto de todos los países del año 2010, del Banco Mundial. Es una tabla que manifiesta la capacidad de producción de bienes y servicios de una nación que en el fondo no es más que un reflejo del trabajo, que es el único que crea riqueza, a la par que manifiesta la gran apetencia de fuerza de trabajo, de inteligencia, de materias primas, de seguridad en el comercio por parte de un grupo de naciones.

Después acudiré a la tabla del porcentaje de las personas que viven con menos de dos dólares al día de cada país. Terminaré con una referencia los movimientos migratorios.

Observaciones en torno a la Tabla del PIB

Las unidades de medida que toma son los millones de dólares internacionales.
Siendo el PIB Mundial de 74.644.385 millones de dólares internacionales

Primer problema: duda de dónde situar a Rusia y Turquía si en Europa o Asia. Resolví: Rusia en Europa; Turquía, Asia

Ordeno la tabla de acuerdo al continente. Primera aproximación. (Tabla A)

Datos (promedio de los distinto PIB de las naciones del continente)

África: 60.148,00
América: 720.041,00
Asia: 550.926,00
Europa: 477.543,00

De entrada ya se ve que hay dos extremos: América y África

También en cada continente hay extremos:

África: [Sudáfrica, 524.198 / Comoras, 753]

América: [EEUU, 14.582.400 / Dominica, 637]

Asia: [China, 10.084.764 / Estados Federados Micronesia, 341]

Europa: [Alemania, 3.071.282 / Montenegro 8.330]

Salta a la vista uno de los primeros datos: la gran diferencia que hay entre el cabeza de serie y el resto de países en todos los continentes.

Siguiendo este dato ordeno la tabla de acuerdo al continente pero separando a los países de un PIB superior al millón. Los obtengo ordenando la tabla de acuerdo al PIB de cada país (Tabla B)

Estos países son:
Con estos datos: Nº de orden mundial / PIB propio / porcentaje respecto al PIB mundial / Continente y región del país

1 Estados Unidos 14.582.400 (19,536%) amn
2 China 10.084.764 (13,510%) ase
3 Japón 4.332.537 (5,804%) ase
4 India 4.198.609 (5,625%) as
5 Alemania 3.071.282 (4,115%) eu
6 Rusia 2.812.383 (3,768%) eu
7 Reino Unido 2.231.150 (2,989%) eu
8 Francia 2.194.118 (2,939%) eu
9 Brasil 2.169.180 (2,906%) ams
10 Italia 1.908.569 (2,557%) eum
11 México 1.652.168 (2,213%) amn
12 España 1.477.840 (1,980%) eum
13 Corea del Sur 1.417.549 (1,899%) asoti
14 Canadá 1.327.345 (1,778%) amn
15 Turquía 1.115.994 (1,495%) asc
16 Indonesia 1.029.789 (1,380%) asopol

Siendo el promedio del PIB de estos dieciséis países de: 3.475.355 (4,656%)
Mientras que el promedio del resto del mundo (160 países) es: 118.992 (0,159%)

Dos datos aparecen; uno, la gran separación que hay entre el grupo de los 16 y el de los 160 y otro, las grandes diferencias al interior del grupo de los 16:

El grupo de EEUU y China con una PIB promedio de 12.333.582 (16,523%)
Frente al 2.209.894 (2,961%) del resto de los otros 14 países

Dato que de nuevo está mostrando el gran desequilibrio que hay en la producción mundial, donde el mayor peso recae en EEUU y China, que aparecen como hegemónicas y que algún día tendrán que dirimir quién es el ‘mero, mero’ del mundo.

Para completar el panorama del ‘mero, mero’ falta introducir el dato de la Eurozona –países del euro-, que con un PIB de 11.357.172 se coloca en el segundo lugar, entre EEUU y China, entrando así en la carrera para el título del ‘mero, mero’.

Sea lo que será, las relaciones EEUU y China según las noticias, están tensas y la Eurozona está pasando por una profunda crisis por el conflicto –auténtica guerra económica- de un lado de EEUU – China, negándose a aceptar a Europa como tercera en conflicto; por otro lado el esfuerzo de Alemania – Francia que solas son nada y con Europa pueden entrar en la carrera del ‘mero, mero’.

Pero esto es futuro, en el presente se dan estos grupos entre los 16 en cabeza (Tabla C)

El más nítido es el que llamamos Occidente definido por estos datos: PIB, 3.401.561. Nº países, 9. Porcentaje frente al total mundial de 4,557%

Grupo que de momento tiene la hegemonía mundial, que es, a su vez, liderado por EEUU: PIB, 14.582.400; porcentaje, 19,536%

No cabe duda que actualmente EEUU la posición hegemónica en Occidente y en el mundo

Otro grupo que aparece es el asiático (China, Japón, Corea del Sur, Indonesia) con estos datos: 4.216.160 y 5,648%.

A mucha distancia de Occidente y la cabeza de este grupo estará en el resultado que dé el tira y afloja entre China – Japón.

Junto a los grupos aparecen individuos:

India (4.198.609 / 5,625%)
Rusia (2.812.383 / 3,768%)
Turquía (1.115.994 / 1,495%)

De las tres dos han tenido imperios, en base a ellos pueden construir su zona de influencia.

India, quizá ejerza su influencia en el Océano Índico

Para lo que aquí me interesa:
1 Respecto al plano productivo hay dos zonas: una de pocos países, de alto PIB, necesariamente grandes consumidores de recursos; otra, el resto de países, de un PIB bajo y que rebañan los recursos que los anteriores dejan.

2 Actualmente la cara del primer grupo es Occidente, y la cara de éste, EEUU

3 A Occidente le corresponde, por lo tanto, dar la cara frente a los otros países de menor producción.

Respecto a la producción de bienes se ha creado un gradiente que rompe la uniformidad del espacio humano.

Conocemos un término del gradiente, Occidente. Hay que identificar el otro término, aunque también en forma tan elemental como lo hecho hasta ahora.

Viendo la tabla del PIB del BM ordenada por continentes, África en promedio aparece en último lugar y a mucha distancia respecto a los otros continentes.

Sirva para aquí y para todo número que he presentado: debiera haberlo presentado con su desviación –o su error- para poder aquilatar mejor la información de cada número. Por cuestiones de tiempo no he calculado los errores. De haberlo hecho tendríamos una imagen más precisa, pero aquí se puede sustituir este cálculo con la observación de la tabla, que en todos los continentes nos habla de la gran dispersión de los datos, del gran error de tomar los promedios de los continentes, lo que nos está diciendo que no es el mejor método discriminar por continentes, pues hay realidades históricas que superan el ‘continente’ como se ha visto en el caso de ‘Occidente’. En África en concreto no es lo mismo el África del Mediterráneo, de la sub – sahariana, del África del Sur, pero para una primera aproximación, sirve.

Si ahora vemos la tabla de porcentajes de población que viven con menos de dos dólares diarios, África sufre la situación más desesperada: en la franja del 50% al 100% -cómo límite-. El porcentaje de pobreza más alto a nivel mundial corresponde a Nigeria que posee un 92,4% de su población subsistiendo con menos de dos dólares diarios-. Pues en esta franja la presencia de África es mayoritaria:

En la franja [50% / 75%], 70,59%

y en la [75% / 100%], 72,22%

En conclusión se puede hacer una primera afirmación: en África se concentra la mayor cantidad de pobreza, de inhumanidad. África es, pues, el otro término del gradiente: uno, Occidente, grupos del bien estar; el otro, África con sus hambrunas continuas.

Todo gradiente genera un proceso. Al menos en física. ¿También en lo humano?: ¿una antropodinámica?

Ya los antiguos patriarcas tienen que dejar la tierra que se les prometió. Por hambre corren a ponerse a los pies de faraón con toda su casa y bienes. Grandes masas de población al oriente de Roma se ponen en macha hacia donde cae el sol, esperando que de la misma forma caigan en sus manos las riquezas romanas. Ya se nos pasa desapercibido que en el cine norteamericano que el párroco y el policía son irlandeses; el mafioso, italiano.

A fines del S.XIX y principios del S.XX grandes masas de población procedentes mayoritariamente de Irlanda, Londres, Italia del Sur junto a otros puntos de Europa en un momento de grandes hambrunas por el desempleo y la pobreza consiguiente.

Actualmente el gradiente Occidente – África empuja grandes masas de población a las fronteras de Occidente.

Hay una gran diferencia de un proceso a otro. El movimiento migratorio de fines del S.XIX había grandes extensiones de terreno vacías –es un decir, pues siempre están las poblaciones aborígenes, pero se invisibilizan, tanto en EEUU, como en Argentina que pudieron absorber tal avalancha de población. Situación que no se da en este momento y, en consecuencia, Occidente cierra sus fronteras y las entreabre a una emigración especializada, con lo que la presión contra las fronteras de Occidente se vuelven cada día más violenta, más irracional, más primigenia. La migración selectiva puede beneficiar a Occidente, al individuo, su familia y también el estado de origen, por las remesas familiares, pero también impiden que el pueblo de origen levante cabeza pues pierde a los más emprendedores y los más preparados, quedando los menos emprendedores y preparados y cada día que pasa, acostumbrados a vivir de las remesa familiares se vuelven más incapaces, lo que significa, más violencia.

Esto sin tener en cuenta la vorágine de recursos que Occidente absorbe de sus respectivos países pobres.

Tenemos las fronteras de Occidente sometidas a una presión de poblaciones, cada vez en más cantidad, más irracionales, más violentas pues Occidente se lleva a sus grupos más preparados y emprendedores que son los que tienen que transformar a sus pueblos llevándolos a una racionalidad creciente y creadora

¿Hasta cuándo aguantarán estas fronteras.

Un maestro en cuestiones políticas, que las aprendió en la dura lucha política en la vida de su pueblo, el Buen Chus, nos da un consejo de Realpolitik: “Reconcíliense pronto con su adversario mientras van con él por el camino, no sea que su adversario les entregue al juez, y el juez al alguacil, y sean echados en la cárcel. En verdad les digo que no saldrán de allí hasta que hayan pagado el último centavo”.

Hace referencia a dos adversarios sin decir quién tiene la razón. Cualquiera de los adversarios queda aludido. Hay un tiempo en que se puede actuar, ¡actúen!, antes que llegue el punto sin retorno; ¿Cómo?: reconcíliense; ¿Quiénes?, los adversarios. ¿Cuál?, los dos. En nuestro caso, tanto Occidente como África son responsables.

Reconcíliense. Re – con – cilien - se.

RE: partícula que significa que lo que viene a continuación debe hacerse con ‘mucha intensidad’, incluyendo en esta intensidad el repetirlo las veces que haga falta

CON: Indica que lo que sigue tiene que ser vivido en compañía.

CILIEN: La mayoría de los diccionarios indican que cilio (>ciliense) significa ceja que es correcto, y por extensión, por imitar la forma de la pestaña, se aplican al mecanismo de ciertas células, pero no se acomoda al contexto actual por lo que tiene otro origen: ‘callere’ > Penetrar, por lo que significa también calar, -de hacer calados y empaparse [penetrarse] de agua- , como consecuencia conocer en profundidad.

SE: indica que el efecto de la acción recae sobre los mismos sujetos que la han realizado.

La indicación del Buen Chus es que mientras tengan tiempo con gran interés los adversarios busquen empaparse mutuamente de la realidad del que tiene enfrente.

AD: partícula que indica la dirección en que se realiza el movimiento que expresa el término del cual actúa como prefijo, en este caso: VERSARIO revolverse contra el otro

Por lo que la máxima de la realpolitik se refiere a una acción que interesa vitalmente a dos personas, tanto si son individuos como grupos humanos. Acción que consiste que el revolverse para encararse el uno contra el otro, se cambie de punto de vista: en este encararse, atreverse, en lugar de gritarse insultos, a mirarse a los ojos y empaparse de la realidad del otro y negociar: Tú tienes ‘bien estar’ pero careces de lo necesario para mantener el bien estar, yo no tengo el ‘bien estar’ pero tengo los recursos que a ti te faltan: población en crecimiento, abundante mano de obra, materias primas. En lugar de venir a esquilmarnos, establezcamos un protocolo de comercio justo: que mi población, mi mano de obra en tus países que tengan reconocidos todos sus derechos como tus propios ciudadanos. En compensación mantén a mis profesionales que se quedan en mi país, que necesito para levantar a mi país, con las mismas condiciones que están mis profesionales en tu país. Págame lo justo por la materia prima que necesitas y que mi pueblo necesita también para que se convierta en bendición lo que ahora es una maldición.

Vueltos cara a cara África y Occidente para entenderse, África continua hablando: “Invierte un poco de tu ‘bien estar’ para comprarte un poco de futuro porque a la larga estás llamado a desaparecer como Occidente, en la nada, o en otra realidad, si eres capaz de transformarte”

“Invierte un poco de ‘bien estar’”

Aquí esta lo imposible. Porque no serán unos pocos ‘poco’ sino muchos ‘mucho’. Aunque solo sea por cuestiones de cantidad: al subir la población africana un escalón en su nivel de vida –que tiene el derecho y el deber de hacerlo- supondrá que Occidente baje cinco escalones en su nivel de vida. ¡El mundo es tan chiquito!

¿La sociedad del ‘bien estar’ occidental está dispuesta a esto?

Lo veo difícil

Pero no hay de otra.

El Buen Chus, maestro en la lucha política dura, lo expresa con toda claridad: “… vendan lo que tengan,
Dénselo a los pobres
Y síganme”

Tres cosas que la sociedad occidental no está dispuesta a hacer –¿o, sí?-:
Desprenderse de todo, no creo
Dárselo a los pobres; si no es una partecilla en concepto de limosna, no
¡Seguir a Chus! ¡Está loco! ¡Ni pensarlo! ¡Nosotros somos libres!

En su peregrinaje de planeta en planeta el Pequeño Príncipe escuchaba como un rumor, como un dolido susurro, que se extendía por todo el universo:

‘El Buen Chus es la piedra angular que está siendo rechazada por los arquitectos’.
‘¿Cómo es posible tanta locura. Despreciar al único vencedor de la muerte?
¿Cómo podemos vencer toda realidad de muerte en la que estamos sumergidos: Las hambrunas recurrentes, la violencia encarnada en los más pequeños del mundo, si dejamos de lado al único que la ha vencido?

El Pequeño Príncipe está triste
Dígame, señor: ¿Por qué está triste el Pequeño Príncipe?
Aunque sin alas de mariposa cruzó el Universo entero buscando al vencedor del baobab.
¿No lo ha encontrado?
¡Peor! Lo encontró pero vio que los arquitectos del mundo lo tienen botado en el trastero de lo inútil.
Dígale al Pequeño Príncipe que se alegre, que el que venció al baobab, salió libre de un sepulcro, con cuánta más razón saldrá del trastero.

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