Personal
Reflexión - Jueves, Julio 1, 2010 11:07 - 0 Comments
DE UNIFORMES, 30.VI.2010
30 de junio de 2010
Canto de amor del muy bendito pájaro Macua y de su primo hermano, l’Oroneta, al día que reluce más que el sol.
Muy benditos por serlo de las mismísimas manos del Buen Chus en los días de su agonía.
Los testigos escogidos para velar, duermen.
El enfarrado y trasnochador pajarillo Macua vuela por sobre un huerto de olivos. Ve un grupito de gente durmiendo y un poco separado a alguien, botado en tierra, retorciéndose. Intrigado el pajarillo Macua se acerca. Ve al retorcido sobre el suelo todo ensangrentado; la sangre brota de su piel, tal como sudor. Mismamente, sudor de sangre. Gruesos goterones de sangre caen al suelo. La tierra, grial verdaderamente santo, reverente y a fuerza de lágrimas, la va consumiendo. El pajarillo Macua con el corazón encogido se une al sufrimiento del retorcido y al dolor de la tierra. Al ritmo de las gotas de sangre, a dúo con el llanto de la tierra canta sus mejores trinos.