S. José Calasanz
sJC (Biografía) - S. Giner - Lunes, Marzo 8, 2010 17:36 - 0 Comments
S. JOSÉ CALASANZ (Severino Giner) - C12: Los principios de la gran tribulación
CAPÍTULO 12.
LOS PRINCIPIOS DE LA GRAN TRIBULAClÓN
Los clérigos operarios
La Congregación General de 1627, de la que ya hemos habla o, en su sesión el 27 de octubre decretó lo siguiente: «Se concede llevar bonete clerical a todos aquellos hermanos operario que sean aptos para recibir la primera tonsura, y se llamarán en adelante Clérigos operarios, y no pueden pretender con esta concesión dedicarse a otras clases que las de leer escribir contar, y solamente aquellos que sean juzgados aptos por los Provinciales. Y si alguno de estos Clérigos operarios se negara abier-tamente o con escándalo a hacer todas las tareas manuales que le imponga la obe-diencia, quedará privado al instante de tal concesión». (1). Con este decreto se creaba en las Escuelas Pías una tercera clase de religiosos, intermedia entre los sa-cerdotes y los hermanos operarios: serían clérigos recibir por recibir la tonsura y llevar bonete, pero no podrían aspirar a recibir otras ordenes superiores como los clérigos normales, sino que permanecerían en la clase de los hermanos operarios y, por tanto, no podrían negarse a desempeñar oficios propios de ellos. Se dedicarían a las escuelas elementales, que eran realmente las más abundantes y aun caracte-rísticas de la Orden, y no deberían estudiar ni latín ni gramática, que por ser mate-rias e as escuelas superiores estarían reservadas a los sacerdotes y a los clérigos aspirantes al sacerdocio.